Discos, Noticias, Nuevos Discos, Reseñas

Pleyel nos desgranan su EP homónimo en exclusiva

16473081_1896902053876217_5886329729620297932_n

Hoy, 21 de febrero, ve la luz el primer disco de Pleyel, un EP homónimo con el que hacen toda una declaración de intenciones. Casi un año de estudio les ha llevado a este producto final, 5 temas con fuerza que reivindican la presencia del rock alternativo en la Región. Ya está disponible para su escucha en plataformas como Bandcamp y su nueva página web. Se trata de un trabajo autoeditado, grabado y mezclado en Loopers Estudio y masterizado en AMA Estudios y la portada es la que vemos arriba, un trabajo de África Bastida sobre una idea del propio grupo.

Pero ¿quién mejor para contártelo que ellos mismos? Le hemos pedido al grupo que nos hable acerca de las canciones.

_dsc0629aaa

Pleyel por Lola López

1. Decline of Music

Esta canción de corte más heavy y guitarrero habla sobre la decadencia que hay en la industria musical y cómo la gente, aun sabiéndolo, ignora esto de modo que al final los perjudicados somos los grupos emergentes. También, aunque en menor medida, hablamos de la ínfima calidad de buena parte de la música que se consume actualmente. No llega a ser un tema de actitud negativa, pero expresa la mala leche que se nos pone al ver la situación injusta en la que se encuentra mucha gente dentro del mundo de la música.

2. Change

Nuestra primogénita. Esta fue la canción que nos animó a tocar temas propios. Intenta ser un soplo de aire fresco, tiene una aire optimista, es una canción sencilla (que no simple). La letra habla acerca de que si quieres cambiar tu mundo no puedes esperar que otros lo hagan por ti, tienes que mover el culo, cuando crees en algo no puedes dejarlo pasar sin más, no puedes dejar que porque alguien te diga que no ya ni siquiera lo intentes. El mundo quiere cambiar y necesita ideas, así que no te las guardes para ti y lucha por ellas.

3. Useless

Empezó siendo muy distinta a como es ahora, tras el proceso de producción. Tiene aires de punk moderno del estilo de Green Day y los últimos Foo Fighters pero llevados a nuestro terreno, con arreglos de vientos en los que el saxofón es protagonista. La letra habla de política, de que las cosas no se están haciendo bien y enumera varios casos en los que siempre ha habido alguna trampa o manipulación de modo que siempre hay un perjudicado y un beneficiado que no deberían serlo. Tiene un tempo rápido, con guitarras eléctricas que le dan mucha fuerza, es enérgica y sincera.

4. The Host

Es corta pero intensa. Con ella hemos descubierto el tipo de música que realmente queremos hacer, el camino por el que queremos seguir desarrollando nuestra música. Hemos visto que nos gusta esto, que nos gusta lo que nos ha salido y no hay grupos en la Región que hagan algo así (al menos que nosotros sepamos). En la producción de esta canción nos centramos en crear un tema pesado pero a la vez pegadizo. En la letra, el “malo” alardea de su superioridad y de cómo puede acabar con todos nosotros a su voluntad, aunque la marabunta, la masa que somos todos, actúa como un ejército y unidos podemos acabar con él.

5. The Passenger

El capítulo final. Esta es la última canción que hemos grabado y lo hemos hecho 6 meses después de grabar las 4 anteriores, por lo que hemos tenido tiempo de prepararla y producirla nosotros mismos (con el filtro de Pepe Ludeña), aunque nos ha costado mucho. Es la canción más completa instrumentalmente hablando y la más larga del disco. Cada arreglo está perfectamente estudiado para meterlo en ese sitio, decidimos tomárnosla con más calma y esperar a que las mejores ideas se unieran unas con otras. La temática de la letra es la dicotomía entre levantarte y luchar por las cosas o quedarte sentado pensando que por mucho que luches jamás lo lograrás. Con este tema hemos superado al “Pleyel del pasado” usando cosas que hemos aprendido a lo largo de nuestra corta pero intensa trayectoria, de modo que es un punto y final perfecto para el disco.

 

 

 

Estándar
Discos, Reseñas

Rufus T. Firefly vuelven a superarse entre psicodelia y synth pop

El viernes pasado, además de una gran e interesante serie de adelantos, también vieron la luz discos como el de Rufus T. Firefly, el cual nos hacía especial ilusión tras escuchar los adelantos que habían propiciado que algunos adquiriéramos  el álbum en su preorder. Tras recibir la pre escucha y asimilar el disco, tenemos claro que es uno de los mejores discos de (lo que llevamos de) 2017. ‘Magnolia’ es un matrimonio perfecto entre la psicodelia y el synth pop, y supone un paso más allá tras el genial ‘Nueve’ (2014).

El disco es introducido por la sutil ‘Tsukamori’, en el cual vemos otra canción de título asiático, como es habitual en las referencias del grupo madrileño (‘Midori’ era uno de los temas más destacados de su anterior álbum), y en el que una melodía dream pop muy agradable sirve de base para una letra que tiene a la naturaleza como protagonista: “Que el bosque muerto despierte/Que el aullido del viento se haga canción/Que levante las hojas y bailen.” El protagonismo de la madre tierra durante todo el disco queda patente en las continuas referencias a ella en las letras de canciones como ‘Última noche en la tierra’, donde los protagonistas con el océanos, el cielo  o las ballenas.

Pese a la leve introducción de claro sonido dreampop (aspecto que volvemos a ver en otros temas de ‘Magnolia’) sin duda, el sonido más característico del álbum es el de las guitarras y las baterías que nos recuerdan a los míticos Led Zeppelin. Y es que, por canciones como el single ‘Rio Wolf’, podemos afirmar que las melodías de Rufus T. Firefly se basan en una perfecta conversación entre la psicodelia de las guitarras y el synthpop de los sintetizadores y los teclados. Sin duda, la mano de Manuel Cabezalí con la guitarra y de Martí Perarnau haciendo lo propio con los sintetizadores queda más que patente. Las afinidades sonoras de este ‘Magnolia’ son tres: Led Zeppelin, Havalina y el último disco de Mucho (no en vano 2 de los músicos del álbum son del grupo manchego).

Otro de los aspectos habituales en el grupo liderado por Víctor Cabezuelo son las continuas referencias al cine, la literatura, etc. Uno de los grandes temas del álbum (si bien ninguno nos deja indiferentes) surge y lleva el nombre de una de las películas favoritas del cantante y líder de Rufus T. Firefly: Pulp Fiction, y el “estoy a mil jodidas millas de estar bien” esta sacado literalmente del largometraje de Quentin Tarantino. En la tétrica Cisne Negro la referencia será a Psicosis y su Norman Bates, para seguidamente llegar a la canción clímax del álbum: en la enérgica “-O-“ decidimos que Rufus T Firefly lo habían vuelto a hacer, y eso que aún quedaban tanto referencias al cine ciencia ficción con ‘El halcón milenario’ como el mejor homenaje a la música que hemos oído en mucho tiempo:

Los versos de ‘Nebula Jade’, una canción claramente amorosa, nos han emocionado desde el primer día que la oímos, y sobran palabras, pues ya se encarga Víctor Cabezuelo de emocionarnos con ellas: “Eres la guitarra que llora de Harrison/ La psicodelia de Pink Floyd/Eres la pegada de John Bonham/Eres la voz de Thom Yorke”.

Aunque con los adelantos que Rufus T. Firefly nos esperábamos un genial disco, poca gente se imaginaba que el grupo madrileño volviera a superarse, en especial teniendo en el recuerdo la sensación que consiguieron con su última referencia. Con ‘Magnolia’ lo han conseguido. Sonando propios a la vez que dejando claras sus referencias, las melodías del disco te atrapan y te obligan a no parar de canturrear y contonear las canciones. Sin duda, Rufus T. Firefly es uno de los grupos más interesantes que ver este año, y nos llena de ilusión saber que vamos a disfrutar de ellos en la Sala Musik dentro del ciclo Microsonidos.

Estándar
Discos, Reseñas

Bowie, deslumbrándonos desde las estrellas con ‘No Plan’

Hace 70 años nació uno de los artistas más importantes de Reino Unido (y del mundo occidental seguramente). El hombre que cayó de las estrellas nos dejó hace un año, por su 69º cumpleaños, el que sería, tristemente su último disco, Blackstar. Lo hizo sólo dos días antes de su muerte, conmocionando a todos sus seguidores y haciendo más grande su leyenda y la de dicho disco.  Esta madrugada, desde su casa, las estrellas, nos ha dejado un EP póstumo. Y no hemos podido dormir.

Bowie No Plan EP

Justo hace unas horas (escribo esto a las 2:10am del domingo) en La Noche Temática de La 2 nos han deleitado con un documental sobre los años más gloriosos del artista. Repasando desde la figura de Ziggy hasta el ya famoso Bowie y cautivándonos con The Thin White Duke, nos han mostrado todo lo que había en la cabeza del camaleónico genio durante esos años de efervescencia musical.

Hasta ahí, todo bien. Luego nos hemos metido en la cama con la noticia: ‘No Plan is out’, el EP de canciones inéditas de David Bowie acababa de ver la luz. Y con el hype marciano a flor de piel, nos hemos olvidado de todo y hemos procedido a escucharlo. Y se nos ha partido el alma. Pensando en quién se nos fue hace poco menos de un año, pensando en todo lo que significa para cada uno de nosotros y sobre todo, acrecentado por la desgarradora ‘No Plan’, que da título al EP. La confrontación directa, el canto perfecto, hacia su inminente muerte.

Ese espectro es el que sobrevuela todo el EP, y nos lo transmite hasta con rabia. Implacable como lo fue durante sus 69 años, nos canta que aún tenía un puñado de canciones preparadas, y que le molestaba su destino. (“This rage in me/I’ve got a handful of songs to sing”). Es inevitable que con todo lo ocurrido hace aproximadamente un año, no nos sentemos a pensar qué significaba Bowie para nosotros, que no le oigamos cantar sobre su propia muerte y que no rompamos a llorar. Y eso, amigos, no es sino prueba de su grandeza: aún desde Marte, desde su cápsula, desde las estrellas, sigue deslumbrándonos.

Estándar
Discos, Reseñas

A veces, lo fresco puede hacerse repetitivo. Reseña de Curves, debut de Barbott

A pesar del título de esta entrada, he de dejar claro desde el principio el hecho de que esta no es una reseña negativa, y que Barbott, a raíz de la publicación de Curves el pasado viernes 21, ha sido de los últimos grupos que más me han enganchado.

Barbott

Sin duda, los descubrí tras la publicación del videoclip de ‘Cream’ el single adelanto que comienza con unas atractivas guitarras que nos recuerdan irremediablemente a Two Door Cinema Club o a unos primeros Vampire Weekend y las cuales son recurrentes a lo largo del tema. Esa guitarra se ausenta durante la parte vocal y al final del tema, momentos donde un ambiente electrónico muy pop nos invade y nos trae a la mente a importantes grupos de lo últimos 5 años como Foster the People.

Más allá del single (tras su publicación le di una importante escucha a los EPs que más adelante comentaré), el disco se abre con ‘Paramount’ un tema en el cual la guitarra se nos clava de nuevo, pues junto a las a muy menudo pegadizas letras, son lo más característico del quinteto catalán. De nuevo, la base electrónica pone unos importantes cimientos sobre los que se desarrolla el tema en cuestión, que de nuevo nos remite a algún que otro grupo del “indie del 2000”, pues la voz de Guillem perfectamente podría casar en una canción de los Strokes. En ‘My Morning Every Window’ es en cambio la parte electrónica la que, con un regusto muy espacial, toma la melodía. Pero sin duda, la joya de la corona de Barbott es ‘Pyongyang’. La canción empieza con un tempo suave y una melodía que a mitad del tema empieza a tomar fuerza. Probablemente sea la canción menos fresca del disco y con seguridad esta es la razón por la que un servidor la considera la joya del disco.

A la leve ‘Pyongyang’ le sigue ‘Spaceship’. La otra joya. Esta vez la guitarra se acerca más al single y a la línea general del álbum, pero sin ser beber tanto de ese inde-machacon-popero (de nuevo, la razón por la que se convierte en la segunda joya). Siguiendo con la sucesión de buenas canciones de Barbott, nos dejan ‘It’s so Hard to Forgive’, una canción de nuevo calmada en la que la voz entra en conversación con el sintetizador, y que ya en el minuto final, repitiendo siempre eso de “it’s so hard to forgive when you’re on your own”,entra en una ascendente intensidad que de nuevo cierra con un sintetizador que perfectamente podrían haber firmado unos franceses con nombre de ciudad americana.

Tristemente, tras el single anteriormente comentado, y ya entrando en la segunda mitad, casi todas las canciones empiezan a pecar de lo que más les hace relucir. La guitarra fresca, los ritmos alegres se hacen irremediablemente repetitivos, y canciones como ‘Sun’, ‘Boyfriend’ o ‘Perfume’ no nos aportan nada novedoso y se quedan simplemente en canciones divertidas. No así es el caso de ‘Mother’. La canción comienza con unos sintetizadores muy cercanos a los sonidos new wave de los años 80 y vemos un nuevo matiz en la música de Barbott, lo cual se agradece y salva con creces esa segunda mitad de Curves junto a la también más que notable ‘Perfume’.

Sin duda el quinteto catalán ha conseguido lanzar un álbum sólido, con un sonido claro y fresco pero que inevitablemente a un servidor se le hace repetitivo. Los matices que he comentado que recuerdan a esos grupos más puramente “indies” no suponen del disco de Barbott una mera copia, sino que te dejan la sensación de recuerdo, de que has escuchado antes a Barbott o algo que se le parece mucho. Pero no sabes exactamente qué o por qué. Tal vez, la forma de evitar el efecto que acaba por crear el álbum hubiera sido recuperar alguno de los temas de los EPs a los que anteriormente he hecho referencia, como la genial ‘Triumph’, que sin aportar nada distinto al sonido del álbum hubiera funcionado como un buen gancho; o el que probablemente sea el tema más atrayente de los catalanes: ‘Kuanzishwa’, esa genial canción donde coquetearon con los sonidos más psicodélicos (que últimamente son una debilidad para quien escribe esta reseña)

Estándar
Reseñas, Singles, Videoclips

‘Shut Up Kiss Me’, lo nuevo de Angel Olsen

La cantautora americana Angel Olsen publicó ayer el segundo single de su próximo LP, acompañándolo de un gracioso videoclip.

Tras ‘Intern’, este nuevo y animado tema es el segundo adelanto que conocemos del que será su próximo disco, ‘My Woman’, que tiene como fecha el 2 de septiembre.

Fue a raíz del lanzamiento de esta canción que me puse a descubrir la música de la cantautora que fue corista de Bonnie ‘Prince’ Billy, y me apetecía escribir algo sobre ella. Analizando su anterior referencia discográfica, Burn Your Fire For No Witness, nos damos cuenta de que su música se encuentra a medio camino entre la melancolía de Sharon Van Etten, en canciones como ‘White Fire’ o en el cierre del álbum, ‘Windows’; y entre la juguetona Courtney en canciones como ‘Fogiven/Forgotten’, que incluso nos evoca a Anna Calvi. Todo eso, con un sonido propio que la hace ser, posiblemente, la cantautora americana con mayor talento actualmente.

En otoño de este año dará una por diversas ciudades europeas, pero desafortunadamente, lo más cerca que pasará de nosotros será París. Aún así, entre todos seguro que podemos sacar alguna fecha en nuestro país gracias a la iniciativa Cooncert, pues la estadounidense está en la sección de propuestas para nuestra ciudad, Murcia, por delante de Madrid y Barcelona.

Estándar
Reseñas, Singles

‘Irrational Friend’, otro adelanto más de Mourn

Hace una semana Mourn nos dejaba ‘Second Sage’, el que era el tercer adelanto de su inminente nuevo disco. Anoche nos dejaban otro más, y ya van cuatro:

‘Irrational Friend’ supone el cuarto adelanto tras ‘Evil Dead’, ‘Storyteller’ y la comentada ‘Second Sage’. Si en la última nos mostraron una canción simple que funcionaba de manera genial, en este último adelanto un torbellino de guitarras enérgicas a la par que pesadas que en menos de un minuto y medio nos muestra un sonido más cercano al de su primer largo, pero con un gran paso adelante.

‘Ha, Ha, He’, el que será su segundo largo saldrá el día 3 de junio, y promete ser uno de los discos nacionales del año.

Estándar
Reseñas, Singles

‘Final Song’, single adelanto del segundo disco de MØ

Tras su colaboración con Diplo ‘Kamikaze’, la cantante danesa Karen Marie Ørsted, MØ, ha adelantado ‘Final Song’, del que será su segundo álbum.

La cantante danesa, que actuó años pasados en el Low Festival de Benidorm y el FIB de Benicassim parece tener preparada ya la continuación de ese gran debut ‘No Mythologies to Follow’, y tras el éxito masivo de ‘Leon On’ de Major Lazer, dónde MØ participa, la citada ‘Kamikaze’ y esta ‘Final Song’, promete ser un disco más pop que ese debut.

Estándar