Confirmaciones Festivales, Noticias

Primera tanda de confirmaciones del 5º aniversario del Fuzzville Fest

El Fuzzville, festival de la villa del garage, Benidorm, que traerá este sábado la gira MC50 a Murcia, publicó hace ya casi un mes los primeros nombres para su edición número 5, confirmando que son un festival más que consolidado.

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Si bien ya habán anunciado a los míticos Carbonas, que ofreceran su única fecha en Europa en el festival que tendrá lugar del 22 al 24 de marzo del próximo añopor segunda edición consecutiva, en el resort Magic Robin Hood de Benidorm, el pasado 25 de octubre añadieron nueve nombres al cartel:

Por un lado, The Zeros, apodados los ‘Ramones mexicanos’, que traeran un interesanto fogonazo de himnos de punk rock; y por otro, The Queers, naturales de New Hampshire de los primeros Estados en aprobar el matrimonio gay (de ahí el nombre) y con claras influencias en Black Flag y, de nuevo, los Ramones.

Más abajo entoncramos a uno de los grupos fetiche de quien escribe estas líneas, los madrileños Biznaga, que (tri)repiten en el festival tras su paso en 2015 y 2017; o al glam rock/power pop de Barreracudas y su sonido a lo New York Dolls. También a los canadienses Pointed Sticks, canadienses con 42 años desde su formación y que tras un parón en los años 80, volvieron a reunirse en 2006.

Y para cerrar la tanda, 3 interesantes nombres con un potencial a tener en cuenta: The Manges, amigos de The Queers o Bad Religion y con un 7” recién salido del horno en el que colabora CJ Ramone, los vigueses Kings of the Beach y el soul-punk de The Government.

Con todas estas nuevas incorporaciones y muchas aún por llegar, la villa va tomando color y el legado de los Ramones comienza a sobrevolarla. Los primeros abonos ya están a la venta por 70€, al igual que los packs de abono con alojamiento y pensión completa, que tienen un coste desde 147€ por persona. Toda la info y venta de tickets está en fuzzville.es y Eventbrite.

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Confirmaciones Festivales, Noticias

Comienzan las confirmaciones del Warm Up 2019

Con la llegada (aunque intermitente aún en Murcia) del otoño, también han arrancado las confirmaciones del Warm Up, el festival más sonado de la Región.

Tras un cartel encabezado el año pasado por Kasabian y Alt-J que cumplió con su cometido pero sin sobresalir, parece que el festival apuesta fuerte para este año.

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Teenage Fan Club formarán parte del festival celebrando sus 30 años haciendo música. Sin nuevo disco bajo el brazo ni a la vista en un futuro próximo, sus más de diez discos sirven de sobra como carta de presentación para su power pop.

Esta confirmación vino acompañada de la de Two Door Cinema Club: la banda británica aportará la nota bailable a la noche. A falta de nuevo disco, este mismo año sacaron el EP “Four Words to Stand On”.

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Y esta misma mañana han anunciado otra gran confirmación: Vetusta Morla será uno de los grupos que encabezará la lista de nombres nacionales del festival. Los madrileños sacaron el otoño pasado “Mismo Sitio, Distinto Lugar”, su quinto álbum de estudio con el que han roto los esquemas en los que clasificábamos su sonido.

El Warm Up tendrá lugar los días 3 y 4 de mayo en el ya conocido recinto de La Fica. El precio actual de los abonos generales es de 40€, mientras que el abono VIP asciende hasta los 75€ y se pueden adquirir en la web oficial del festival.

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El Dios del clima no estuvo de nuestra parte para la última edición del B-Side

Llevábamos un par de días viendo con insistencia el pronóstico del tiempo para el sábado. Y aunque se anunciaban lluvias por la mañana, la segunda mitad del día era esperanzadora. Sólo quedaba “rezar a nuestro dios del clima”, en palabras de Stanich, y esperar. En ese punto nos encontramos, ”madrugando” (todo horario es relativo) para inaugurar una nueva edición del festival emblema de Molina de Segura. Una cita obligada todos los años cuando el verano ya no hace otra cosa sino agonizar.

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Rufus T. Firefly por Lola López

Fuimos al llegar de los primeros y escasos integrantes de un público que iría creciendo en número hasta ser finalmente bastante nutrido, en frente de un escenario donde los miembros de Rufus T. Firefly tomaban posiciones, muy cerca unos de otros, casi como una familia que hace piña. Los potentes sintetizadores de Tsukamori dan en ese momento el pistoletazo de salida, y tras ella, una impecable Pulp Fiction consolida un sonido compacto, impulsado a golpe de baqueta por Julia, que llena el escenario con sus redobles y bombo. Demogorgon, Loto, y Final Fantasy, tres canciones pertenecientes a su último álbum vendrán después, y en ese momento se nota que quizá les falte un poco de la personalidad y fuerza que impregna cada una de las canciones del ya celebérrimo Magnolia. Al final de la última de las tres, nuestros peores augurios se hacen realidad y comienza a chispear cada vez con más fuerza, hasta que tras un intento fallido de empezar Pompeya, la banda se ve obligada a retirarse, y nosotros a buscar cobijo donde podemos. Me pregunto, aunque desde la ignorancia, si no hubiera sido posible haber contado con algo más de previsión por parte del festival (todos mirábamos a la parte superior del escenario buscando algún tipo de lona que hubiera detenido una lluvia que no fue muy intensa). Sea como fuere, la nube negra acaba por avanzar y el concierto se reanuda, pero sólo habrá tiempo para un tema más. Víctor nos promete que valdrá la pena y, en efecto, la intensidad de Río Wolf hace que nos quedemos con ganas de Rufus para rato.

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L.A. por Lola López

La lluvia ya no sería un problema durante el resto del festival, y L.A. salen a escena para dar un concierto correcto, agradable, pero en mi opinión algo descafeinado. Suenan acordes precisos pero quizá un poco simplones en Perfect Combination y Living by the Ocean. En palabras de mi socio, RTP: “me siento como un prepúber estadounidense con mi pibita en un concierto”, mientras suenan Rebel y Hands. Sí es verdad que Older y Crystal Clear animan más lo que parece un público a veces distraído. Acaba finalmente un concierto que hacia el final se me ha hecho un poco largo.

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Ángel Stanich por Lola López

No pasó mucho hasta que vimos una mata de pelo y una poblada barba sostenidas por dos escuálidas piernas salir al escenario. No era otro que Ángel Stanich, el “ermitaño del rock”, que dio comienzo a su actuación con una interpretación de Un Día Épico. Al empezar, cabe mencionar que los huecos en el sonido de la banda (por el simple hecho de que no pudieron probar sonido por la lluvia) fueron quizá los protagonistas. Tras bordar el papel, eso sí, de maestro de ceremonias, con Señor Tosco el sonido sufrió un salto cualitativo para bien y no hizo nada sino mejorar desde aquello. Una sugerente, sinuosa y provocadora Hula Hula nos hizo bailar bajo capas de sonido claras como el agua para dejarnos llevar a merced de lo que es ya un solemne himno contemporáneo como es Carbura. Flotamos y nos quedamos embelesados con la solidez de la interpretación de la genial banda que acompaña al barbudo, con partes instrumentales animadísimas antes y después de cada tema. Coreamos entonces a viva voz el estribillo de la genial y carismática Escupe Fuego. Y de repente, como un escopetazo, Stanich nos dispara a quemarropa unas frenéticas Metralleta Joe y Mátame Camión para dejarnos sin aliento y terminar uno de los mejores conciertos que he podido escuchar del “ermitaño”.

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León Benavente por Lola López

Poco después, los gruesos sintetizadores de Tipo D anunciaron cual alarma la llegada de León Benavente, el veterano cuarteto que encabezaba el cartel de la edición. Y al igual que en el concierto anterior, los petardazos y un sonido pobre al comienzo del concierto estuvieron presentes. Sin embargo, el carisma del frontman y su energía minimizaron cualquier inconveniente que pudiera haber, para hacernos mover las caderas con California y zambullirnos de lleno en las oscuras y cristalinas aguas de La Ribera. Y es que Boba se mueve sobre sus botas de tacón durante todo el concierto de manera provocativa, atemporal, con una mano en la cintura mientras golpea las baquetas en un cencerro como si su vida dependiese de ello, para dar un trago a la copa de vino tinto con la que a veces se le ve. El cuarteto deja claro su capacidad para ser elegantes como solo ellos saben en La Vida Errando y Ánimo Valiente, para dejar que Gloria nos estalle en las narices como un bofetón con la mano abierta. La recta final del concierto serían dos de los temas más enormes que uno pueda intentar digerir, como son Habitación 615  y la archiconocida Ser Brigada, en las que unos músicos curtidos nos dejan claro lo que son capaces de hacer, elevar un concierto al clímax sin poder respirar ni un segundo. No es ni de lejos la primera vez que puedo ver a los de Abraham Boba en directo, y espero seguir cruzándome un directo tan potente como este por mucho tiempo. Aunque reconozco que no estaría mal que fuese con un disco nuevo que poder escuchar de ellos.

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Belako por Lola López

Belako sería la última actuación que disfrutásemos en el polideportivo de Molina. Las expectativas estaban bien altas. El cuarteto vasco trae bajo el brazo su nuevo álbum Render Me Numb, Trivial Violence, lanzado hace unos cuantos meses, y queríamos poder escuchar las nuevas canciones en directo. Sin embargo, en mi opinión, fue un concierto algo atropellado, que a un servidor le dejaría un sabor agridulce al terminar. Se sumaron (una vez más) los fallos técnicos que han estado patentes toda la tarde y un setlist que no acababa de arrancar. Las canciones eran como un acelerón y una frenada en seco posterior, el concierto no pudo empezar a rodar en ningún momento. Pero sea como sea, las canciones suenan redondas en sí mismas. Con temas como Mum, Nomad y Off Your Shoes sabes perfectamente dónde estás, porque el sonido que escuchas solo puede sonar a Belako. Son capaces de crear una atmósfera tensa, vibrante, en la que cada uno de los músicos sabe perfectamente cuál es su papel para gestar un sonido afilado y animal. Mención especial las sensaciones que provocan las canciones del nuevo disco, tales como Maskenfreiheit (la cual suena especialmente siniestra), Lungs, Render Me Numb y Over the Edge, dedicando esta última a la lucha contra la violencia de género y los feminicidios. Porque la voz de Cris se eleva hacia el cielo con una fuerza inusitada, para contraer nuestros músculos piloerectores cuando las canciones llegan a su punto álgido (que es prácticamente toda la duración de la canción). La actuación del cuarteto vizcaíno pone fin a esta edición del B-Side Festival, el cual esperamos que siga trayendo a nombres tan interesantes como viene haciendo los últimos años.

Para ver más fotografías del festival, haz click aquí.

 

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Da comienzo el 23º Lemon Pop

Este fin de semana dará comienzo la 23ª edición del célebre festival murciano Lemon Pop.

El evento tendrá lugar del 30 de agosto al 1 de septiembre. Este mismo jueves, a partir de las 19:30, se celebrará la habitual fiesta de presentación del festival, la cual contará con las actuaciones de Ross y Pájaro en el Espacio Molinos del Río.

Tras esto, continuará con dos días más de conciertos (viernes y sábado) en los que recibiremos las visitas, entre otros, de la banda estadounidense Luna, de los barceloneses Las Ruinas o de Perro. Estos dos días de actuaciones  se desarrollarán en el recinto habitual del Parque Fofó.

La representación murciana la constituyen grupos como Noise Box, The Meatpies, Jump to the Moon, Amor Germanio o, los ya mencionados, Perro.

La entrada al recinto será totalmente gratuita, siguiendo la línea de ediciones anteriores.

Cartel completo:

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Confirmaciones Festivales, Noticias

The Kik cierran el GetMAD! Festival, que presenta sus horarios.

El festival más eléctrico de nuestro país, el GetMAD Festival cada vez está más cerca. En menos de tres semanas, los días 14 y 15 de septiembre, el punk, el garage, el surf rock y el metal inundarán las salas de la capital, así, ante la inminente celebración del mimso, la organización nos ha dejado con los horarios de las actuaciones que tendrán lugar en las salas BUT, Changó, El Sol, Boite y Wurlitzer Ballroom.

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Además, han añadido un nuevo nombre al cartel: los holandeses The Kik, quienes abrirán el festival en la Sala But con sus rock sesentero; mientras que, simultáneamente, Grave Pleasures hará lo propio en la sala Changó. Con esto, casi son 30 los nombres que nos harán bailar y sudar en las céntricas salas de la capital.

En paralelo, GetMAD! Festival ofrecerá durante la semana del 10 al 16 de septiembre diversas actividades gratuitas para completar una experiencia 100% GetMAD!. En los próximos días se dará a conocer la programación completa.

Están disponibles las últimas entradas para esta tercera edición de GetMAD!, que apuesta por la personalización de la experiencia del usuario con hasta cuatro tipos de tickets. Así, se encuentra el abono ESTRELLA, que da acceso a todas las salas o los abonos o entradas día BUT, DOWNTOWN y CHANGÓ que permiten el acceso a la programación más específica. También existe la posibilidad de realizar “upgrades” que amplían el acceso según preferencias. Los abonos Estrella y Downtown ya están agotados, pero el resto de tickets pueden comprarse en la web del festival.

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(Crónica) Low Festival 2018: intensidad y pasión cierran la relajada jornada del domingo

Tras una primera jornada abrazando el underground del escenario Jagermusic y un sábado marcado por la veteranía de grupos nacionales, afrontábamos la última jornada del festival como la más relajada (algo realmente habitual en el festival). Pero aún así, nos encontramos con conciertos cargados de energía.

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Comenzamos la jornada, de nuevo, a primera hora. La razón la merecía, los norteamericanos Woods llegaban al Low Festival (con algo de retraso) a dar un concierto para fans, que no fueron pocos. Comenzaron con canciones de su último trabajo, publicado conjuntamente con Dungen bajo el nombre de ‘Myths 003’, pero no tardarían en ir dejando los primeros hits: ‘Sun City Creeps’, ‘Lost in a Crowd’, o la misteriosa ‘The Take’, que alargarían con un éxtasis instrumental final dejando clara que la esencia Woods es la combinación de folk americano con psicodelia pop. Y tras ello, el fin esperado con ‘Cali in a Cup’ y ‘Moving to the Left’.

Tras la joven banda de Brooklyn tocaba ver la ración de nostalgia que el Low Festival 2018 nos tenía preparado: el concierto conjunto entre Santiago Auserón (ex Radio Futura, también conocido por Juan Perro) y Sexy Sadie. Ideal para gente de la franja de edad más mayor del festival, a los más jóvenes nos hizo disfrutar de la misma manera, puesto que, además de vertebrar el concierto en una sucesión ininterrumpida de buenos temas como ‘Flor Negra’ o ‘A Scratch in my Skin’, pudimos disfrutar de grandes hits de la música española como ‘Escuela de calor’ (que vimos mientras entrábamos al escenario) o ‘Veneno en la piel’.

Tras la sesión de nostalgia tocaba el golferío de uno de los grupos fetiches de quien escribe estas líneas y de este blog: nuestros paisanos Perro trajeron al Low Festival su gira presentación de ‘Trópico Lumpen’, que ya pudimos disfrutar en la Sala REM pero que en esta ocasión nos proponía como novedad el poder disfrutar de unos audiovisuales que sin duda no dejarían indiferente a nadie. Comenzaron, por tanto, con una advertencia sobre ellos y con una sucesión de temas contenidos en ese último trabajo, como son ‘Por mi, lo que veáis’ o ‘Pickle Rick’. Siguieron caldeando el ambiente con temas más antiguos como ‘Ediciones Reptiliano’, ‘Camiseta’ o ‘Catán’ (una de las mejores canciones para quedarse afónico que se han escrito nunca) hasta llegar el punto de inflexión: la instrumental ‘Disco mascota’ marcó el acelerón de un concierto que, seguidamente, se convertiría para nosotros en un pogo constante, sobresaliendo, como es habitual, ese ‘Marlotina’ que acabó con un mensaje coreado y repetido por los más hooligans: “odio eterno al fútbol moderno” (y bueno, quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra, que se dice).

Tras el torbellino de Perro tocó coger fuerzas, razón por la cual decidimos tomarnos el resto de festival con tranquilidad. Comenzando por Niños Mutantes, quienes con temas como ‘Hermana mía’, ‘Pura vida’, el hit ‘Herrante’ o el cierre con ‘Todo va a cambiar’ dejaron claro que su indie pop, además de tener algo especial que les hace destacar por  encima de los grupos imperantes actualmente en los carteles de festivales, en estos 20 años se han mantenido fieles a lo que son, pese a todo, y mostrando que más vale ser que aparentar. Pese a que nos acercamos a disfrutar de la genial ejecución del concierto de Editors, el no ser seguidores de la banda sólo nos deja remarcar ‘Formaldehyde’ y la habitual sobriedad del grupo.

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Aunque a menudo se nos pueda olvidar, hay un grupo en nuestro país que es sinónimo de pasión sobre el escenario. Se trata de los burgaleses La Maravillosa Orquesta del Alcohol, que presentaba en el Low Festival 2018 su último disco: ‘Salvavida (de las balas perdidas).  Y con dos de los mejores  cortes de dicho disco comenzaron: ‘Una canción para no decir te quiero’ y ‘O naufragar’. Si algo es innegable de La MODA es la capacidad de transmitir la comentada pasión de su directo al público, y si en algo se constata claramente es en esa gran canción que es ‘PRMVR’ y la fuerza de sus versos en euskera o en los coros de ‘1932’. Sin la mejor opción fue la de cerrar el festival con la sucesión de temas que cerró el concierto del grupo natural de Burgos: desde el éxtasis de ‘Hay un fuego’, hasta el broche final con ‘Héroes del sábado’ sin dejar de lado la intepretación de ‘Nómadas’. 

 

 

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Crónicas, Festivales

(Crónica) Low Festival 2018: Bendito imán el del escenario Jägermusic la primera jornada

Hace más de una semana que tuvo lugar el Low Festival 2018 en la ciudad de Benidorm, un evento que se ha convertido en una de nuestras citas imprescindibles del verano. A lo largo de esta semana os vamos a ir dejando nuestras impresiones sobre el que fue el 10º aniversario del festival.

Tras una calurosa llegada al camping y un apresurado asentamiento, nos dispusimos a comprobar el ambiente de la jornada inaugural. Conforme avanzamos por el paseo marítimo de la ciudad alicantina nos percatamos de que el plato fuerte de la noche había comenzado, definitivamente el tempranero horario de Joe Crepúsculo fue una decepción.

A pesar de llegar a mitad del espectáculo, constatamos la capacidad del barcelonés para generar y liderar verbenas allá por donde pasa. Como si de un poder sobrenatural se tratase, todo lo que toca se convierte en ritmo y dinamismo. Porque dentro de su extensa discografía todos guardamos con gran devoción nuestra propia “canción del verano, canción de nuestra vida”. Esa nostalgia y sentimentalismo en combinación con las cadencias explosivas de “Mi fábrica de baile” o “Pisciburguer” forjan su esencia musical, a priori ruda o facilona pero cargada de gran calado emocional. Personalmente, el momento cumbre fue cuando un son industrial presumía el comienzo de “La verdad”, imposible permanecer inmóvil ante tal chabacana amalgama de ruidos y repiqueteos.

A continuación esperaban los belgas Vive La Fete. Con una puesta en escena titubeante,
el transcurso de los minutos ganaron en solvencia y aceptación de los allí presentes. Su
sonido basculante entre el synthpop y la electrónica con ese tinte hortera que fomenta la
desinhibición. Un agradable concierto, sin épica pero con garantías. Por último, los dj´s
culminaron la noche con una secuencia de clásicos atemporales los cuales tuvieron una
gran acogida popular.

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El grueso del Low Festival empezó al día siguiente, el viernes día 26, a primera hora de la tarde. Directamente desde tierras norteñas, el grupo Melenas fueron las encargadas de abrir el escenario Jagermusic, que sería nuestro hogar casi durante toda la jornada. Las pamplonicas tienen una única referencia discográfica, su disco homónimo, del cual nos interpretaron a la perfección temas como ‘Tú me haces lo mismo’, ‘Mentiras&’ o ‘Cartel de neón’, dejando claro que si algo no les falta es actitud sobre el escenario. Sin duda, ese es el complemento idóneo para su garage pop, con lo que consiguieron dejar en un segundo plano algunos detalles como lo amateur de su baterista.

Tras el concierto del grupo de Navarra, decidimos reconocer el terreno y observar como Joana Serrat daba un concierto peligrosamente minimalista, aunque sin duda, su acompañamiento con una destacable banda con músicos como Pau Vallvé es un gran acierto para mantenerse en esa fina e interesante linea entre la potencia y el minimalismo. Tras ella, abría el escenario grande Christina Rosenvinge, de quien aún no nos explicamos tanta repercusión, pues más allá (y de nuevo) de acompañarse de una banda potente y virtuosa, la madrileña no suponía ningún atractivo, principalmente por su discutible voz. Tras eso, decidí volver a donde sucede la magia, a ver que nos deparaba de nuevo el escenario Jagermusic. Los valencianos Old Cherry Pie presentaron un set a medio camino entre el folk y el grunge que aún no sabemos cómo calificar. Sin duda, una propuesta, cuanto menos, novedosa.

Aprovechamos para coger fuerza para lo que se nos vendría encima al rato: ante la pérdida del avión por parte de Mujeres, La Plata se vió obligado a adelantar su concierto y reemplazar al trío. Los valencianos estuvieron a la altura de las expectativas, a pesar del inesperado cambio de hora, desplegaron todas las cualidades que les han llevado a convertirse en uno de los grupos más codiciados del momento. No faltó potencia, rabia ni desprecio en “Esta Ciudad”. Tampoco se obviaron la dinámica ascendente ni la resignación que impregnan a “Me Voy”. Como no podía ser de otra forma, “Un atasco” fue un clamor. El primer single y buque insignia de la banda desencadenó el frenesí que se materializó en el pogo de mayores dimensiones. En definitiva, los continuos cambios de intensidad y su extraña armonía actuaron como un afilado puñal durante toda la actuación, como quedó reflejado en “Miedo”.

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El hecho de asistir a La Plata únicamente nos permitió disfrutar de aproximadamente veinte minutos de Iván Ferreiro, ¡pero qué veinte minutos! Llegamos en el momento de éxtasis general, con el inicio de “Turnedo” reverberó una exclamación al unísono, uno de esos momentos en los que la repetición no disminuye la emoción. “El equilibrio es imposible”, “El dormilón” y “Como conocí a vuestra madre” proporcionaron el contraste entre la melancólica época Piratas y su repertorio más actual.

Tras el derroche de rabia en los catalanes, el escenario Matusalem congregaba al grueso del público para ver a uno de los platos fuertes del festival y del día: León Benavente. Sin ser el grupo de Abraham Boba santo de mi devoción (al menos tras una serie de directos bastante planos), en el Low Festival hubo una tregua/reconciliación. Sin destacar por un set muy novedoso (la última referencia, el EP ‘En la Selva’ tiene ya año y medio), comenzar con ‘Tipo D’ y ‘La Ribera’ es empezar el concierto por todo lo alto. Con la garra que realmente siempre les ha caracterizado, nos escupieron temas como ‘La vida herrando’, aquel primer hit que fue ‘Ánimo Valiente’ y su última gran canción: ‘Gloria’, que sería la última que veríamos, pues la llamada Jagermusic volvía a congregarnos en ese pequeño escenario.

La llamada venía a mitad de camino entre Murcia y Valencia: la psicodelia de Alien Tango ya estaba preparada, pese a las amenazas con “hacer un Massive Attack” (término que habría que estudiar incorporarla al argot festivalero) ante el cruce de sonido con el concierto anteriormente relatado. Más allá de eso, el concierto de los valencianos quedó en poco más que los grandes hits ‘Honey’ o ‘Sexy Time’: tal vez por su juventud, la excesiva pose de los integrantes del grupo acababa por hacer tedioso la sucesión de temas, con transiciones inexistentes y basadas en soltar una serie de comentarios inconexos y sin sentido. Lo musical lo tienen (y de sobra), pero la actitud, de momento, les falla.

Aunque fuera la mitad del set (y tampoco hasta su final), nos acercamos al gran nombre del festival: los franceses Phoenix. Sin llegar a meternos de lleno en el concierto, lo primero y más llamativo del show fueron unos visuales muy cuidados, que dejaron a todo el festival con la boca abierta. Pudimos disfrutar de la perfecta ejecución de temas como ‘Lisztomania’ o ‘Trying to be cool’, y aunque en cierto momento el concierto pudo hacer aguas por apostar excesivamente por canciones de su último y discutible disco ‘Ti amo’, el cierre con ‘1901’ confirmó lo que ya sabíamos: un concierto de Phoenix es sinónimo de un directo y un show de altísimo nivel. 

Y vuelta al escenario Jagermusic. Como si de un imán se tratase, un número remarcable de gente acudiría a ver a los catalanes Mujeres, que finalmente consiguieron llegar tras el percance comentado. Ya es sabido que el trío catalán es, seguramente, el máximo exponente del garage de nuestro país. Presentaban su último trabajo, ‘Un sentimiento importante’, íntegramente en castellano, y con el cual comenzarían el set, pero en rasgos generales, el concierto estuvo marcado por la sucesión de hits que sus 10 años de vida nos han dejado. ‘Aquellos ojos’,’Salvaje’, ‘Vivir sin ti’, y ese largo etcétera que culminaría con ese clásico de moda en el garage y el punk: la pionera ‘Demoler’ de los Saicos, que nos haría echar lo poco que nos quedaba tras el pogo continuo que se formó en el escenario Jagermusic.

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Con poco tiempo para reponernos, otro directo de altísimo nivel nos esperaba en el escenario Matusalem. Los vascos Belako presentaban el oscuro ‘Render Me Numb, Trival Violence’, aunque comenzarían su set con ‘Nomad’ y ‘Fire Alarm’, contenidas en su anterior trabajo. Pese al handicap de no haber escuchado en condiciones su último trabajo (el más denso hasta la fecha), el cuarteto sin duda sabe lo que es presentar un directo enérgico y bien ejecutado, razón por la que temas como ‘Over the edge’ o ‘Lungs’ sonaron como si siempre hubieran estado ahí. Nos iríamos al camping exhaustos y con una tarea pendiente: devorar una y otra vez el último trabajo del grupo natural de  Mungi, Bizkaia.

 

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