Crónicas, Festivales

Manel y Triángulo de Amor Bizarro triunfan en la primera jornada del Sonorama Ribera

La semana pasada mi ruta festivalera tenía la que probablemente fuera su parada más importante: el Sonorama Ribera. Aprovechando el festivo del día 15, el festival añadía un día más de duración, por lo que pude disfrutar de 5 noches de buena música en la siempre acogedora Aranda de Duero. Este es mi segundo paso por el festival arandino, muchas gracias a Sergio Mercader, de C’Mon Murcia por cederme sus fotografías.

La primera noche, como es habitual, los conciertos no iban mucho más allá del escenario ubicado en el camping. Sin nada que nos llamase la atención, y haciendo la típica “vida de camping festivalera” alrededor de una mesa, nos sorprendió el sonido que nos llegaba de la primera artista: Morgan no sonaba como a la típica fórmula tan explotada de típica cantautora pavisosa, sino que presentó una actitud fuerte y guerrera que coqueteaba con la de una riot grrl. Sin duda, fue una gran alegría empezar el Sonorama Ribera con esa sorpresa, pues tras Morgan, nada más allá de pasar un buen rato con los Bailongo Brothers (cuyo 50% es el cómico conocido como Quequé) quienes en una sesión muy gamberra pincharon a Nirvana, Bruno Mars o Alaska (el fruto de las dos primeras noches fue estar todo el día con eso de “donde está nuestro error sin solución, fuiste tú el culpable o lo fui yo” en la cabeza), entre otros.  Tras una divertida primera noche, nos metíamos en el saco para protegernos del maravilloso fresco arandino pensando ya en lo más auténtico del Sonorama Ribera: sus conciertos en las distintas plazas del pueblo.

Estos empezaban con la mítica y cada vez más masificada Plaza del Trigo. Dejando aparte ese debate creado de que si se está perdiendo o no la esencia del Sonorama debido a la cada vez mayor afluencia de gente al escenario denominado Aranda de Duero, siempre es un gusto ver como se pone el pueblo debido a esta programación. Polock fue el grupo encargado de abrir dicha fiesta con su pop que tanto bebe de Phoenix. Fue una pena principalmente unos problemas de sonido más que patentes en el monitor del bajo, que se mostraron desde la prueba de sonido. Además, el grupo parecía no estar cómodo por el escenario (tal vez por los problemas ajenos a ellos ya comentados) y más allá de los ineludibles agradecimientos se mostraron fríos y sin sangre. Una pena, pues si hubieran sabido transmitir con la actitud y no sólo con los instrumentos, temas como los geniales Sometimes, Fireworks y Everlasting hubieran sonado como los auténticos hits que son.

Los siguientes en dicho escenario era un grupo que nos conocemos bastante, The Purple Elephants presentarían su blues (casi hard) rock, pero a mí me llamaba el hambre, así que tras ver que la energía y el arrojo sigue en su música desde el primer tema, fui a satisfacer mis necesidades para afrontar al primero de mis imprescindibles, los guipuzcoanos Rural Zombies. Presentaban ‘Bat’ uno de los mejores álbumes debut del panorama nacional este año (el otro lo cataríamos por la noche), y el lugar que les asignaron se les quedó pequeño. El escenario de la plaza Sal no hizo justicia a su arrojo e intensidad. Sin dar más tregua que la necesaria para que su guitarrista afinara el instrumento, sonaron más que potente e hicieron bailar a la más que sobresaliente cantidad de público unos temas que sin duda hubieran sonado brutales en la plaza que habíamos dejado unas horas atrás. Hay que seguirle la pista a Rural Zombies, así que espero que, aprovechando su participación en Girando Por Salas 2017, las salas de Murcia se traigan a uno de los grupos con más potencial de nuestro país.

Guillem, Manel, por Sergio Mercader

Poco más había interesante, así la mejor opción fue la vuelta al camping a prepararse  coger fuerza para lo que se nos venía encima. La primera jornada en el recinto del Sonorama Ribera la empezamos con otro de los imprescindibles: Manel. Podríamos decir que ha sido gracias al último disco que el directo de Manel se ha hecho más movido, pero si nos paramos a pensar, fueron sólo cuatro las canciones del genial ‘Jo Competeixo’ que Guillem y compañía interpretaron. Con una gran afluencia de gente pese al tempranero horario, el concierto fue impecable, y se me hizo corto. Sin dar rodeos, el de los catalanes fue el concierto que más disfruté. Tal vez, porque es inevitable darlo todo cuando interpretaron, seguidas, ‘Ai Dolors’ y ‘La Serotonina’. También hay que señalar otra de las cosas que hacen grande al Sonorama Ribera: la amabilidad y la facilidad para congeniar con gente de todo el país;  Junto a uno de mis acompañantes, dejamos estupefactos a una pareja de catalanes gracias a como chapurreábamos el catalán en las intensas canciones del grupo.

Tras dar unas vueltas por el recinto mientras cenábamos, oír de lejos algunos temas de Quique González por un lado y ese homenaje de Belize a los Who con su ‘Teenage Wasteland’ por otro, llegué a ver parte de Ricardo Vicente, quien en los dos temas que pude disfrutar mostró un genial sonido y una mejor actitud (algo inevitable, pues el zaragozano es ya un veterano). Entre los navarros Belize y el antiguo líder de La Costa Brava está el concierto que más pena me da haberme perdido sin duda, ‘Henry Darger’, la canción elegida por Ricardo Vicente para cerrar fue un subidón casi comparable al vivido durante todo el concierto que aún asimilaba de Manel. Tras ellos, sin moverme del escenario pequeño (el que para mí encarna más la esencia del festival y en el cuál vi más conciertos) era el turno de Igloo; una banda a la que apenas había escuchado, pero cuya propuesta, aunque nada novedosa, me era más que satisfactoria. Esto provocó que el concierto no se me hiciera para nada pesado, aún no conociendo ninguno de sus temas. Además, el sonido les acompañó como ya había hecho con Ricardo Vicente, y mostraron una más que buena actitud sobre el escenario.

Tampoco nos movimos del escenario para el siguiente grupo, el trío madrileño Tigres Leones. Podría decir que, de alguna forma, me sorprendieron. Esperaba un concierto más parado, y salieron sin dar tregua, sin comentarnos nada entre canción y canción, encadenando temas de sus dos discos y ofreciendo así un concierto marcado por una gran intensidad y un buen sonido. Todo ideal para canciones como la divertida ‘Marte’ o ‘Anna Casteller’, su cierre. Tras ellos era el turno de Barbott, así que me decanté por no asistir al momento revival de este año, protagonizado por el Dúo Dinámico y alargué mi estancia en el escenario Burgos. Tras escuchar ‘Resistiré’ al acercarme a por una copa de vino, ya estaba listo para la fresca propuesta del quinteto barcelonés. Tal vez, a sabiendas de los puntos flojos de su disco debut ‘Curves’ y ante el riesgo de hacerse cansados, el grupo dio rienda suelta a su vena mas psicodélica, consiguiendo entonces un aire mucho más interesante para sus canciones y descubriéndose como una de las joyas tapadas del festival. De nuevo, el sonido del escenario se mantuvo ideal y el grupo estuvo cómodo en el escenario y entregado a su música y el público, que bailó con temas como el ya hit ‘Cream’. Junto a Rural Zombies, el de Barbott es un debut interesantísimo, y ambos son, seguramente, dos de los grupos con mayor potencial de nuestro país.

Otro grupo que es sin duda lo mejor de nuestro país en algo son los gallegos Triángulo de Amor Bizarro. Tienen, junto a La M.O.D.A., el mejor directo de nuestro país, y además han firmado uno de los mejores álbumes del año. Aún así, saben que los auténticos fans preferimos la propuesta de los anteriores álbumes, más cruda y ruidosa, así como que esta es mucho más intensa para un concierto en festival; por esto tal vez fue por lo que, pese a estar presentándolo, tocaron menos canciones que hicieron aquí en el SOS 4.8, ofreciendo por tanto un concierto más intenso en el cual también mostraron un sonido perfecto. Si bien reconozco que ‘Barca quemada’, ‘Baila sumeria’ y sobretodo ‘Euromaquía’ me hicieron darlo todo, pues se trata de temas redondos que nada tienen que envidiarle a sus anteriores canciones; fue en ‘Robo tu tiempo’ o ya en el cierre, con pogo incluido, en ‘De la monarquía a la criptocracia’, cuando lo di todo y eché el resto.

Isa, Triángulo de Amor Bizarro, por Sergio Mercader

Isa, Triángulo de Amor Bizarro, por Sergio Mercader

Con el cansancio del primer pogo del festival encima, decidí que Molotov era sin duda lo mejor para hacerme pisar por primera vez el escenario grande y además, seguir con la misma actitud que en el grupo gallego. La gira de su 20 aniversario no hace más que alargar su sombra, el grupo, ya con el bagaje de ser unos veteranos en su hardrock con tintes de rap que me hace definirlos como los Red Hot Chili Peppers latinos, mostró una genial puesta en escena. Un concierto para darlo todo en los pogos de temas como ‘Puto’ o ‘Chinga tu madre’ y, en vez de cantar, gritar ‘Frijolero’ o el himno ‘Give Me the Power’.

Con esto finalizaba la primera jornada grande del Sonorama Ribera. Más allá de lo musical, que un año más mostró que nada en el festival arandino te va a decepcionar, dieron un salto en cuestiones como el pago: la novedad del cashless les funcionó a la perfección y el único pero sería que no devolvieran el importe que no te gastases. Tal vez, el siguiente paso es avisarlo con tiempo y poder cargar tu pulsera previamente en casa, como pasó en el Mad Cool o en el Low Festival 2015, por ejemplo. También la zona de restauración, más grande, y los baños de este año fueron otro pasito adelante: mejores, más cómodos y con lavamanos. Un gran acierto.

 

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El sorprendente y sobresaliente viernes del SOS 4.8 2016

El pasado fin de semana tuvo lugar, como ya sabréis, el SOS 4.8, la más importante cita festivalera de nuestra región (con permiso del genial festival que es La Mar de Músicas, pero ocupan espacios completamente distintos). El Final del Círculo estuvo allí, y vamos a contaros nuestras (bastante buenas) sensaciones, a pesar de todo.

El honor de abrir la jornada del viernes, y por tanto el festival, recayó sobre Soleá Morente. La hija del granadino tenía previsto comenzar a las 4 y 10 de la tarde, pero un (al parecer) problema en un foco del escenario Estrella Levante le obligó a retrasar el concierto algo más de 10 minutos. Acompañada de una genial banda, entre la que cabe destacar la presencia de Florent de Los Planetas o de Antonio Arias de los Lagartija Nick, la artista nos dio un soberbio concierto de nada más que 4 canciones (desde el parecer de un servidor, fue un error no devolverle esos 10 minutos perdidos) con esa fuerte raíz del folclore de su tierra e interpretadas de forma soberbia. Sin duda, un concierto gourmet que hizo que, a pesar del horario, un buen número de asistentes se acercara a verla.

Como era de esperar, nada más acabar la gaditana, el jovencísimo grupo navarro Belize, uno de nuestros imprescindibles, empezó en el escenario “secundario”. Con un sonido un tanto mejorable los dos primeros temas, con el cual apenas oíamos los punteos de guitarra, el resto del concierto se desarrolló sin problema alguno y el público, cuyo número no difería mucho del de Soleá, no paró de bailar los geniales y, como se dice aquí en Murcia, bonicos temas de su primer disco. El cierre, con ‘Egos’, dejaba claro que la propuesta de estos chavales merece algo más que atención.

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Belize por Lola López

Siguiendo con la alternancia entre los dos escenarios, era el turno del potente directo del supergrupo Corizonas, pero tras haber disfrutado del mismo en el Sansan y con la perspectiva de hacerlo en el Sonorama Ribera, decidí cumplir la medio promesa y acercarme a ver a los paisanos Los Últimos Bañistas (en este ocasión con formación de lujo, Alex Dumdaca se encargó de la batería, conformando así al quinteto que grabó Expedición (Son Buenos, 2015)) en el escenario que sería mi hogar la mayor parte del festival, el escenario Jägermusic. Aun así, mi compañera Lola sí decidió quedarse con Vielba y compañía, y es que ofrecieron un concierto lleno de actitud y presencia (no solo la del showman que es el cantante), haciendo al público contagiarse de su energía y sus ganas sobre el escenario. Pusieron el colofón con una versión de Black Sabbath que sorprendió a todos los que se acercaron a ver a la fusión entre Los Coronas y Arizona Baby.

Por su parte, Los Últimos Bañistas, con un sonido bueno pero que se resentía al fundirse con la potente propuesta del concierto del Escenario Estrella. Aún así, en el sitio adecuado se disfrutaba de los geniales temas de Expedición, su debut homónimo o los singles que nos han dejado estos últimos meses, y no defraudaron al discreto (e incondicional) público. Además, los acompañantes que se vieron arrastrados, salieron cantando que no, no es por amor, sino por dinero.

Tras este concierto, y como introducción al siguiente, surge la inevitable pregunta: ¿no es siempre un placer ir de festivales y descubrir algún grupo? O, simplemente ¿que dicho grupo, al que habías escuchado muy por encima (bien por la falta de canciones en las plataformas de streaming o por falta de tiempo), te sorprenda muy gratamente y te haga fan suyo? Pues eso, especialmente lo segundo, sería el resumen del concierto de Spring King. Los británicos eran el plato de la iniciativa UK Calling que un servidor se había molestado en escuchar, y los singles del que será su álbum debut y algún que otro tema de su EP habían servido para acercarse al Inside de nuevo. Con su cantante batería y sus guitarrazos, presentaban un sonido fresco que recuerda mucho al de los Ramones. Hay que reconocerlo, aunque también podrían llegar a hacerse repetitivos, no parecieron ser tan monotemáticos. Se les seguirá la pista muy de cerca, dado que ‘Rectifier’ o ‘The Summer’ son dos más que buenas cartas de presentación.

Baywaves, con sólo un EP en su haber, también eran de los imprescindibles de nuestro SOS 4.8, y con su fórmula psicodélica que recuerda a una (genial) fusión entre Tame Impala y Unknown Mortal Orchestra, comenzaron desde el principio potentes, y esto se tradujo en que en el escenario, y a pesar de la posible mezcla de sonido con Mew, se notara un ambiente propio del cuarteto cuyo bajista nos dejó flipados con su estética y sus movimientos. Baywaves tiene un cantante por un lado y un frontman silencioso por otro; además unos temas geniales como ‘Time Is Passing You By’ que les valen para tener la lupa de gran parte del público y la crítica encima.

El que parecía que en un principio que iba a ser un SOS sin un gran aliciente se convirtió en un festival para tachar grupos pequeños, emergentes o que acababan de explotar, y la lista seguía. Esta vez con Toundra, y de nuevo, en el escenario secundario (si no llega a ser por Soleá Morente, uno no hubiera pasado por el Estrella Levante), el público asistente disfrutó de uno de los grupos con mejor directo del panorama nacional. Si bien es cierto que la arriesgada apuesta de los madrileños, al carecer de parte vocal, puede aburrir a algunos, la energía y los guitarrazos eran potentes a más no poder, y la fuerza y la energía del cuarteto caló desde el principio a los espectadores.

Tras la energía de Toundra, era el turno de los cabezas de cartel de la noche. Manic Street Preachers, en su gira 20 aniversario del Everything Must Go se adueñaron del escenario Estrella Levante, pero servidor, no siendo seguidor del grupo y habiendo escuchado poco más que un recopilatorio, decidió hacer caso de sus necesidades y cenar con los galeses de fondo. Se le hicieron algo monótonos e incluso lentos. Tal vez porque ese disco no es de lo más potente que han hecho o tal vez porque, como la mayoría de los álbumes de cualquier grupo, siempre hay canciones  prescindibles. Aún así, es inevitable canturrear temas más míticos como Motorcycle Emptiness o If You Tolerate This Then Your Children Will Be Next. Aun así, los galeses defendieron su setlist con la experiencia de un grupo que lleva años sobre un escenario, y supieron satisfacer correctamente al sector más rockero de los asistentes al festival murciano.

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León Benavente por Lola López

Como era de esperar, teniendo en cuenta el fenómeno fan que acompaña al grupo, fueron varios los que decidieron acampar en el escenario Inside aguardando la salida al escenario de Love of Lesbian. Lola no duda en ir a ver a los catalanes, que se sumaron al cartel del SOS4.8 anunciando que este sería su primer escenario festivalero con nuevo disco bajo el brazo, y se notaba: la emoción de quien comienza una gira nueva, con nuevas canciones en el setlist, se reflejaba en todos los músicos del grupo (y en Ricky Falkner, invitado de lujo), y la expandieron por toda la Fica. Acompañados de un espectacular juego de luces y disfraces, defendieron estupendamente un setlist puramente festivalero, compuesto por los temas más movidos de su discografía en español para no dar respiro al público en un concierto que se hizo corto.

Para evitar que se fundiesen los sonidos con los catalanes, Trepàt retrasó apenas 5 minutos el inicio de su concierto. Con un sonido genial y muy característico, el grupo repartió casi a partes iguales el setlist entre sus dos discos. Servidor, habiendo escuchado apenas un par de veces el primero pero teniendo más que trillado ese ‘El amor está en la tierra’, disfrutó con todo el concierto, atendiendo a las que menos conocía y dándolo todo en temas como ‘Crack’  y ‘Retrofestiva’ o, sobretodo, en los “arranca, arranca, arranca” de ‘Torturas en los Bares’. Además, el juego de luces que les acompañaba era genial, con los justos focos entre un mar de oscuridad que era idóneo para el sonido del grupo, creando su característico ambiente oscuro y envolvente.

Llega el turno de León Benavente, otro de los platos fuertes nacionales del festival, y uno de los directos más esperados (especialmente por Lola). Se puede notar la expectación en el aire en los minutos previos a que el grupo salga al escenario: los focos rojos parpadean en el escenario Inside al ritmo de los bocinazos de Tipo D, y Abraham Boba y los suyos salen a escena. El setlist ingluye ‘2’, su nuevo disco, completo, pero no faltan temas de su primer álbum como ‘Ánimo, valiente’ o ‘La palabra’. Se alternan las canciones más potentes, como ‘Gloria’, donde grupo y público a partes iguales sacan la energía que aún les queda, con temas más melódicos para corear con las manos en alto. Quedo con la sensación de que los vería de nuevo una vez acabaran, es que gritar los versos de Habitación 615 mientras el potente bajo de este tema retumba por toda la Fica es una sensación que merece la pena repetir.

Tras el genial cierre del grupo liderado por Abraham Boba (‘Ser Brigada’ siempre será un tema demoledor), gran parte del público se fue a ver el que algunas personas catalogaron como circo y otras como conciertazo de Matt & Kim, pero servidor, dejándose llevar por sus acompañantes se acercó, sin muchas expectativas, a otro de los grupos el UK Calling. The Big Moon presentaban un sonido garajero que irremediablemente te hacía pensar en las Hinds. Sin llegar a los niveles de estas, el cuarteto femenino me dejó con las mismas que fui. Con más acoples que ningún otro grupo en el mismo escenario (el Jägermusic de nuevo), no presentaron una propuesta nueva y a menudo sonaron poco sólidas. Una pena que ese fuera el cierre del festival y que no hubiera nada atrayente para matar el tiempo hasta el concierto de The Suicide Of Western Culture en el mismo escenario, pues nos vimos medio obligados a sacrificar dicho concierto y dar por concluida esta primera jornada.

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Nuestros imprescindibles del SOS 4.8 Festival

Queda poco más de una semana para el gran festival de nuestra tierra, el SOS 4.8 Festival, del cual ya conocemos horarios y plano, así como la programación completa de los siempre interesantes extras del evento. Aquí os dejamos con los conciertos imprescindibles para El final del Círculo:

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Belize. (Lola)

Belize serán prácticamente los encargados de dar el pistoletazo de salida de la primera jornada del festival: les tendremos el viernes a las 16:55h en el Escenario Inside (el otro escenario grande del festival), llenando el recinto de sus melodías veraniegas y frescas y sus juegos de voces. Sin duda, la mejor forma de comenzar el festival, cargándonos de optimismo y energía desde el primer momento.

Baywaves. (Manuel)

Sin juntáramos a Tame Impala, Unknown Mortal Orchestra y Jagwar Ma en una coctelera muy probablemente nos saldría este cuarteto de Madrid. Su pop con aires psicodélicos, o como ellos mismos etiquetan: hipnopop, nos hará visitar el escenario Jägermusic el viernes a las 19h20. Con su primer EP, ‘Only for uz’ debajo del brazo, estarán en otros importantes festivales como el Vida Fest o el Primavera Sound.

Toundra. (Manuel)

Los madrileños Toundra han experimentado en los últimos meses un vertiginoso ascenso en su popularidad, y el concierto que dieron en Madrid el pasado sábado 30 de abril en el Barclaycard Center era una de los eventos con mayor expectación de la capital, y parece que no defraudó. Desplegarán su post-rock en el SOS 4.8 el viernes a las 20h30, un horario más que apetecible para su concierto, y además, en el Escenario Inside, uno de los dos escenarios principales (la novedad de este año).

León Benavente. (Lola)

Sin duda, uno de los platos fuertes nacionales del cartel de este año. León Benavente llegan al festival con nuevo disco bajo el brazo, ‘2’. Con la potencia de sus temas, echarán abajo el Escenario Inside el viernes a la 01:40h. Gritaremos con Abrahan Boba sus letras directas y sin tapujos, a la vez que saltaremos con los potentes riffs de guitarra y de bajo que les caracterizan y hacen de este uno de los grupos más interesantes del panorama nacional.

Modelo de Respuesta Polar. (Lola)

Los valencianos forman parte de los conciertos Aperitivos SOS 4.8 (no hay que olvidarse de esta parte del festival), y estarán presentando su sólido y sobrio nuevo disco, ‘Dos Amigos’, el sábado a las 15:00h.  Hora criminal, lo sabemos, pero merecerá la pena llegar a La Fica a esa hora por las letras intensas y directas, las baterías incansables y la amalgama de arreglos de guitarra que encontramos en sus canciones.

My Expansive Awareness. (Manuel)

El grupo zaragozano desplegará a las 19h30 del sábado 7 su psicodelia garagera con incluencias en The Doors o The Velvet Underground en el escenario Jägermusic, y tras su sobresaliente álbum debut y un más que prometedor 7″ lanzado hace un par de semanas se han convertido en un importante grupo emergente de la escena nacional más “underground”. Hace unos días conocíamos que My Expansive Awareness es uno de los tres finalistas del proyecto Demo, el concuros de bandas para el FIB de Benicassim.

Nueva Vulcano. (Manuel)

El veterano trío catalán Nueva Vulcano lleva 10 años haciendo música, siendo una inagotable fábrica de grandes canciones con ingeniosas y ácidas letras. Su más reciente trabajo es un un 7″, ‘Nombres y apellidos’, compuesto por dos canciones que poco a poco se convierten en otros temas demoledores a los que nos tienen acostumbrados. Podremos disfrutar de ellos el sábado a las 21:40 en el Jagermusic.

Love of Lesbian. (Lola)

Uno de los grupos que formaron parte del cartel del festival desde el primer momento: anunciaron su regreso a los escenarios con el SOS 4.8 como primer destino festivalero, y los tendremos el viernes a las 23:10h en el Escenario Inside, presentando los temas de su nuevo disco, El Poeta Halley, pero no faltarán sus temas más conocidos y multitudinarios. Sin duda, a todos aquellos que hemos crecido y madurado con Love of lesbian nos merecerá la pena ver su concierto.

Triángulo de Amor Bizarro. (Manuel)

El (ahora consolidado como) cuarteto gallego ha dado un gran paso adelante (o hacia arriba) con su cuarto y último disco hasta la fecha. ‘Salve Discordia’ se aleja de su habitual sonido, pero suena, si cabe, todavía más enérgico que los anteriores, mostrando una gran cantidad de matices con su siempre fondo noise que mostrarán en el escenario Estrella Levante el sábado a las 02:45h.

Ángel Stanich. (Lola)

El vaquero Ángel Stanich también pertenece a los Aperitivos SOS 4.8, y tocará el domingo a las 16:30h. De nuevo, los aperitivos SOS, pese a las horas intempestivas, nos ofrecen cosas interesantes. Los vibrantes temas del ermitaño del rock y su banda serán los encargados de cerrar el festival por todo lo alto.

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