Discos, Reseñas

Nunatak llenan de matices su pulso infinito

‘Nunatak y el Pulso Infinito’ es el nuevo disco de los cartageneros Nunatak, uno de los discos más esperados por los afines al panorama musical murciano, un álbum acogido con los brazos abiertos por los seguidores más fieles del grupo y por aquellos que conocían de oídas a la banda y querían darles una oportunidad.

portada-npi-1-600x600

El disco, sin duda, empieza con fuerza. Han decidido abrir con los tres singles que sacaron en adelanto del disco: ‘El grito’, ‘La primera luz’ y ‘No volveré a verte’ nos golpean con fuerza en ese primer tercio de disco que ellos solos constituyen. El grito nos enganchó desde el principio, y es que marca la vuelta de Nunatak: decidieron volver a la actividad con esa canción, que junta de forma genial la garra del conjunto, su esencia, pero a la vez vemos en ella nuevos matices, un soplo de aire fresco en las canciones de Nunatak. Conjugan los sonidos acústicos que tanto les caracterizan con arreglos de guitarra eléctrica que potencian la fuerza de sus canciones, y encima con un estribillo que se presta a corear hasta desgañitarnos.

La primera luz, además, es uno de esos temas que van creciendo poco a poco, que comienzas a escuchar con recelo temiendo que sea una balada más… Pero entonces entran en juego las cuerdas, tímidas al principio, y a partir de ahí todo es una subida constante, donde se entrelazan las cuerdas, una percusión potente, los coros y la guitarra eléctrica.

Pero sin duda, mi favorita del disco es No volveré a verte, un tema que conjuga a la perfección las características expuestas en los dos temas de arriba: la guitarra acústica hace de colchón de los arreglos de la eléctrica, con una percusión en la subida que nos insta a levantar el brazo marcando el ritmo, y las cuerdas y las voces nos animan a corear con Adrián esas letras tan características de Nunatak, que nos transportan a otros escenarios sin importar dónde estés escuchando el disco. Pero además, el toque que hace que esta canción sobresalga es el bajo, una línea de bajo con mucha presencia que resulta cuanto menos novedosa y llamativa, y que espero de verdad que decidan explotar más (dejando de lado mi personal predilección por el bajo, les queda genial sacarle partido a este instrumento).

Disculpad que haya hablado largo y tendido de estos temas, pero es que me parecen auténticos pedazos de temazos (siendo de Murcia, no podía faltar esta expresión tan “SOSera” para definirlos). Sin embargo, he de echar el freno ahora, y es que no puedo evitar sentir que algo falla en el álbum a partir de aquí. Aun a riesgo de sonar tiquismiquis, lo achaco a la distribución del disco. Han puesto los tres singles nada más empezar, de modo que una vez que acaba este tercio del disco, te sientes un poco desubicado: el contraste entre estos temas y el resto de ellos es fuerte.

_DSC0868

Acústico de presentación de ‘Nunatak y el pulso infinito’ en Fnac Murcia / Lola López

Comienzan el disco enseñándonos una evolución, unos Nunatak con ganas de experimentar y probar con cosas nuevas, con más fuerza y marcha pero manteniendo su esencia, pero el sabor del resto de temas que componen este álbum es diferente. No digo que el resto del álbum no merezca la pena, sino que desconcierta y cuesta cogerle el truco, me arriesgo a decir que se desinfla. Hay otros temas, como No volveré a verte, que siguen esta estela de innovación, de darle un giro a su sonido pero manteniendo su esencia. Sin embargo, otros temas resultan vacíos: nada más empezar el disco conocemos unos Nunatak con fuerza, con aires nuevos y mucha potencia, y queremos más.

Pero sin embargo, también cabe destacar los temas de carácter más acústico: no porque falten guitarras eléctricas son peores. El afán por experimentar no queda solo en la introducción de instrumentos eléctricos, y podemos ver más muestras de las ganas de probar cosas de Nunatak en los matices de temas como ‘Un viejo sol’ (donde juegan con vientos y percusiones que no pueden evitar recordarnos a México), o en el espíritu más minimalista de la propia ‘El pulso infinito’, con las interferencias en la voz de Adrián. De este modo, los temas acústicos, más afines a lo que ya conocíamos de ello, también están llenos de detalles que, a la larga, escucha tras escucha, van enriqueciendo estos cortes del álbum. Quiero destacar la voz de Adrián, y es que con este nuevo disco demuestra el dominio que tiene de su voz, la fuerza que tiene y lo bien que puede manejarla. Se le nota más confiado, su voz llena las canciones, pasando de un registro más grave y con más cuerpo, hasta los arriesgados agudos y falsetes de ‘Solos’.

Para concluir, diré que hacer esta crítica ha sido todo un reto. Me parece que Nunatak, con este nuevo disco, reafirman su presencia, su potencial y sus capacidades como grupo. Sus ganas de experimentar, probar cosas y añadir nuevos matices a sus temas quedan patentes, y sin duda saben cómo hacerlo. Es un disco que requiere escuchas, requiere fijarse en cada arreglo de cada tema, aunque al principio resulta complicado y no engancha especialmente, pero que le vas cogiendo cariño poco a poco, a base de escuchas y de apreciar todo lo que es capaz de hacer Nunatak. De modo que me disculpo por lo caótico y relativo de mis palabras, y finalizo simplemente diciéndoos que escuchéis a este grupo, vaya.

Estándar
Discos, Reseñas

The Purple Elephants bailan en los funerales

Ayer nuestros queridos paisanos The Purple Elephants, lanzaron su álbum debut “Danza funeral”. Ya podemos disfrutarlo de forma digital, y dentro de unos días lo podréis adquirir físicamente. Nosotros ya lo tenemos en nuestras manos, gracias al pequeño concierto (casi acústico) que dieron el pasado martes en La Posada de Correos al cual fuimos invitados.

12400700_583454148468240_7919421448602003497_n“Danza funeral” se abre con un Intro que nos marca uno de los aspectos más significativos del disco, el ambiente de incógnita que nos muestran Jorge, Tommy y compañía. Casi sin anestesia, el intro enlaza con la potente “Enemigo”, una de las grandes canciones del álbum, la cual presenta todas las características del mismo, el organillo que nos cautiva desde el principio, las letras gráficas pero enigmáticas a la vez (nadarás en combustible,/tus envidias pueden arder) y, sobretodo, la rabia que impregna todo en el grupo murciano.

No sólo nos gusta el organillo de Tommy presente en canciones como la ya comentada “Enemigo” o en “El Desierto”, cuando hacen uso de la distorsión en el primer adelanto “El halcón” consiguen casar de manera perfecta la melodía con la potente voz de Jorge, a quien, como vimos en el Big Up!, si no le dais un micro no le va a suponer un problema.

Aunque nos muestren rabia, también se atreven a volverse más oscuros en temas como “Insomnio” (servidor siente predilección por este tema), en la cual el pesado bajo que marca la melodía va en sintonía con la oscura letra (el ruido del silencio/sangre fría en la oscuridad). También en la reciclada “Entre las velas” (Miss Jade para todos, y en especial para los que hayan escuchado el EP) muestran una melodía pesada y sucia.

En definitiva, “Danza Funeral”, el disco producido por Son Buenos (también productora de Nunatak o Los Últimos Bañistas), es un notable debut de un grupo que tiene aún un largo y prometedor recorrido, si bien muestra esa necesidad de experimentar de un grupo nuevo, también muestra solidez. Os animamos a disfrutarlos en las plataformas de streaming y en directo, pues ya tienen algunas fechas de una gira que les llevará a algún que otro festival como el Sonorama Ribera. Además, estad atentos a nuestro blog, pues os tenemos algo preparado.

Estándar
Discos, Reseñas

Savages adoran la vida, nosotros las adoramos a ellas.

El 22 de Enero Savages, la banda femenina liderada por Jenny Beth, lanzaron su segundo disco, “Adore Life”. Con los singles que habían publicado como presentación, pusieron las expectativas muy altas… y no defraudaron. El disco, producido dentro del sello Matador, es digno sucesor de “Silence Yourself” (Matador, 2013), y muestra el crecimiento de este grupo símbolo revival del Post Punk.

savages-adore-life

Esos singles comentados eran “The Answer”, “T.I.W.Y.G.” (2015) y “Adore” (2016). El primero mostraba el sonido que ya nos cautivó en su primer disco, los guitarrazos y a menudo distorsiones de Gemma Thompson ahora se acompañan de una mayor solidez rítmica, algo que vemos en todo el disco, pero en esta canción en especial en la  mas que nunca ruidosa batería de Milton. En “T.I.W.Y.G.”es Jenny Beth quien abre la canción con un contundente y repetitivo “This is what you get when you mess with love” que de alguna forma despierta a los instrumentos y que marca toda la canción. Por último, en “Adore” la protagonista es Hassan, quien abre la canción con una enigmática línea de bajo que configurará la atmósfera de toda la canción, Aquí la voz de la frontman Jenny Beth suena a menudo a las de iconos femeninos como Patti Smith o PJ Harvey más que nunca.

Más allá de los tres adelantos comentados, tenemos otras demoledoras canciones que nos confirman la solidificación del sonido del cuarteto londinense. La líneas de bajo de  “I Need Something New”, los acoples y distorsiones de “Surrender” o la cada vez mayor capacidad vocal de Jenny Beth en “Evil” son ejemplo de ello. Este grupo no deja de crecer, cantándole a un tema tan universal como es el amor pero desde un sonido oscuro que nos cautiva no deja de fascinarnos. Os dejamos con una representación en directo de Evil, una de las canciones que mejor recoge todo lo que os hemos comentado:

Estándar
Discos, Reseñas

Mucho, Pidiendo en las puertas del infierno.

El pasado día 21 de Enero el grupo manchego liderado por Martí Perarnau sacó a la luz su último disco, Pidiendo en las puertas del infierno. El álbum llega 3 años después de su anterior largo, aunque en 2014 nos dejaron el EP “Grupo Revelación”.

captura-de-pantalla-2015-11-25-a-las-12-46

El disco supone un importante cambio en el sonido del grupo, si bien no deja de ser paso de la evolución que ya se intuía en algunas de sus canciones. En el álbum no aparece mas que una guitarra, vestigio de la maqueta de la canción y que ha sido pasada por un sintetizador. Porque ese es el instrumento predominante en este disco, el sintetizador. Ya conocíamos el amor de Martí y de Víctor Cabezuelo por estos cacharros, pero además, en esta ocasión, también Miguel, el bajista, se encontró nada más llegar al estudio con uno de estos instrumentos. Según los miembros del grupo, en el proceso creativo se han visto influenciados por artistas como Supergrass, Beck o la canción de “Los Cazafantasmas”.

Todo esto manteniendo las oníricas letras (cantadas muy a menudo con falsete) que, según el propio Martí, son mucho mas viscerales; a lo que podemos añadir la etiqueta de enigmáticas, como esa fusión de Jesucristo, Superman y Maradona que presentan en “El león de tres cabezas”. Mantienen además esa crítica política y social que nos han presentado en canciones anteriores en versos como “Tú que ahora hablas catalán en la intimidad/tú que hablas de la salvación dorada/y que no dejas salir a los niños de debajo de tu sotana”.

Sin duda podríamos presentar como clímax de ese paso evolutivo la canción y segundo adelanto “Nuevas ruinas” que acompañaron con un muy gracioso vídeo que dio mucho que hablar por los bailes que se marcan los miembros del grupo pero sobretodo, Miguel.

Encontramos además espacio para canciones más lentas como “Perro negro SL” la cual supone crítica política, pues según ellos habla sobre un político neoliberal muy negro; o para una extraña versión de la canción del último disco de Egon Soda “Reunión de pastores, ovejas muertas”. Esta canción, al parecer fruto de una reunión de los miembros de ambos grupos (y de más personalidades de la escena barcelonesa), aparece cerrando en el disco de Mucho con un sonido radicalmente distinto, algo reflejado principalmente por el ritmo de la misma, que está mucho mas acelerado. Martí además, canta una pequeña parte en la versión de Egon Soda, y Ricky Falkner, cantante y líder del grupo, además de producir el disco de los manchegos, participa en esta curiosa versión.

En definitiva, podemos hablar de “Pidiendo en las puertas del infierno” como el paso mas grande de la inevitable evolución del grupo, y como un gran disco que ha sido acogido con la importancia que merece, pese a las dudas que según comentan Martí, Víctor, Miguel y Carlos tenían antes de su lanzamiento.

Estándar