Conciertos, Crónicas

De cómo Jacobo Serra enamoró a la Sala 12&Medio

La sala 12&Medio recibe a Jacobo Serra y los dos músicos que le acompañan (bajo y percusión) con un silencio absoluto, expectantes (aún no sabíamos si ese silencio se debía al respeto del público hacia Jacobo o a un público frío; al final de la noche lo averiguaríamos).

Desde el primer momento, la voz de Jacobo llena la oscura sala 12&Medio. Es impresionante lo nítida y limpia que suena su voz (mezcla, seguramente, del talento del propio músico y de ese buen sonido de la sala del que habla todo músico que ha tocado alguna vez en ella).

A Jacobo se le ve cómodo sobre el escenario, a la vez que cauteloso. En parte, se podría decir que juega en casa, y se permite bromear con el acento tan característico que, por suerte o por desgracia, tenemos los murcianos. ‘Don’t give up’ (o como bromea él, ‘No te rindeh’) arranca los primeros gestos del público, con tímidas palmas y movimientos de hombros en las primeras filas. Las primeras filas son siempre las que despuntan en cuanto a movimiento en un concierto, pero Jacobo tiene a toda la sala embelesada, observándole con una sonrisa en los ojos.

_DSC0062

Jacobo Serra por Lola López

Hay una absoluta complicidad entre los tres músicos, lo que se demuestra cuando Jacobo los presenta como sus amigos, y no como sus meros acompañantes. Pero Jacobo no tiene complicidad sólo con sus acompañantes, sino que también se le nota esa complicidad con sus propias canciones: juguetea con ellas con confianza, las moldea según avanza cada tema, se le ve cómodo interpretando sus temas, de modo que ninguna canción suena exactamente igual a como la encontraríamos en su versión de estudio, lo que hace de cada una de los temas del repertorio de este concierto una pequeña joya.

Llega ‘There’s a sign’ y ocurre lo que algunos (quienes le vimos hace unas semanas en Fnac) sospechábamos y queríamos que pasara: suben al escenario algunos alumnos del Conservatorio de Música de Murcia, en esta ocasión tres de ellos. Viola, violonchelo y flauta travesera le dan a esta canción una fuerza e intensidad impresionante, creando un ambiente sobrecogedor.

Las palmas y el ánimo del público vuelven con ‘Icebergs’ (y no podemos evitar reírnos cuando dice ‘Icebéh’, con acento murciano). La verdad es que al murciano-manchego le sienta bien el castellano, y con ‘You never came home’ (la explicación que da de este tema), se nos ponen los pelos de punta de la emoción y la intensidad de este tema.

Tras la pequeña pausa, en la que el público aguarda pacientemente al bis, Jacobo hace un par de temas solo, sin acompañamiento ni de los otros músicos ni de micrófonos: solos su voz, su guitarra y el público, con quienes juega en una versión de un blues de McCartney (ahora comprendo que le apoden el Beatle manchego), y consigue hacernos cantar con él.

La banda reaparece para ‘On & on’, y para el cierre de la noche reaparecen también los músicos del conservatorio. La canción que eligen para finalizar el concierto es Long Ago, un tema que es una debilidad para una servidora, y con la que tienen al público embelesado. Suben las escaleras de la sala 12&Medio aún canturreando con nosotros eso de “all I really needed was a kiss, just a kiss, oh, darling!”

Siguiendo con la tónica de Jacobo y la jerga murciana, qué concierto más bonico.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s