Crónicas, Festivales

(Crónica) Low Festival 2018: intensidad y pasión cierran la relajada jornada del domingo

Tras una primera jornada abrazando el underground del escenario Jagermusic y un sábado marcado por la veteranía de grupos nacionales, afrontábamos la última jornada del festival como la más relajada (algo realmente habitual en el festival). Pero aún así, nos encontramos con conciertos cargados de energía.

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Comenzamos la jornada, de nuevo, a primera hora. La razón la merecía, los norteamericanos Woods llegaban al Low Festival (con algo de retraso) a dar un concierto para fans, que no fueron pocos. Comenzaron con canciones de su último trabajo, publicado conjuntamente con Dungen bajo el nombre de ‘Myths 003’, pero no tardarían en ir dejando los primeros hits: ‘Sun City Creeps’, ‘Lost in a Crowd’, o la misteriosa ‘The Take’, que alargarían con un éxtasis instrumental final dejando clara que la esencia Woods es la combinación de folk americano con psicodelia pop. Y tras ello, el fin esperado con ‘Cali in a Cup’ y ‘Moving to the Left’.

Tras la joven banda de Brooklyn tocaba ver la ración de nostalgia que el Low Festival 2018 nos tenía preparado: el concierto conjunto entre Santiago Auserón (ex Radio Futura, también conocido por Juan Perro) y Sexy Sadie. Ideal para gente de la franja de edad más mayor del festival, a los más jóvenes nos hizo disfrutar de la misma manera, puesto que, además de vertebrar el concierto en una sucesión ininterrumpida de buenos temas como ‘Flor Negra’ o ‘A Scratch in my Skin’, pudimos disfrutar de grandes hits de la música española como ‘Escuela de calor’ (que vimos mientras entrábamos al escenario) o ‘Veneno en la piel’.

Tras la sesión de nostalgia tocaba el golferío de uno de los grupos fetiches de quien escribe estas líneas y de este blog: nuestros paisanos Perro trajeron al Low Festival su gira presentación de ‘Trópico Lumpen’, que ya pudimos disfrutar en la Sala REM pero que en esta ocasión nos proponía como novedad el poder disfrutar de unos audiovisuales que sin duda no dejarían indiferente a nadie. Comenzaron, por tanto, con una advertencia sobre ellos y con una sucesión de temas contenidos en ese último trabajo, como son ‘Por mi, lo que veáis’ o ‘Pickle Rick’. Siguieron caldeando el ambiente con temas más antiguos como ‘Ediciones Reptiliano’, ‘Camiseta’ o ‘Catán’ (una de las mejores canciones para quedarse afónico que se han escrito nunca) hasta llegar el punto de inflexión: la instrumental ‘Disco mascota’ marcó el acelerón de un concierto que, seguidamente, se convertiría para nosotros en un pogo constante, sobresaliendo, como es habitual, ese ‘Marlotina’ que acabó con un mensaje coreado y repetido por los más hooligans: “odio eterno al fútbol moderno” (y bueno, quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra, que se dice).

Tras el torbellino de Perro tocó coger fuerzas, razón por la cual decidimos tomarnos el resto de festival con tranquilidad. Comenzando por Niños Mutantes, quienes con temas como ‘Hermana mía’, ‘Pura vida’, el hit ‘Herrante’ o el cierre con ‘Todo va a cambiar’ dejaron claro que su indie pop, además de tener algo especial que les hace destacar por  encima de los grupos imperantes actualmente en los carteles de festivales, en estos 20 años se han mantenido fieles a lo que son, pese a todo, y mostrando que más vale ser que aparentar. Pese a que nos acercamos a disfrutar de la genial ejecución del concierto de Editors, el no ser seguidores de la banda sólo nos deja remarcar ‘Formaldehyde’ y la habitual sobriedad del grupo.

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Aunque a menudo se nos pueda olvidar, hay un grupo en nuestro país que es sinónimo de pasión sobre el escenario. Se trata de los burgaleses La Maravillosa Orquesta del Alcohol, que presentaba en el Low Festival 2018 su último disco: ‘Salvavida (de las balas perdidas).  Y con dos de los mejores  cortes de dicho disco comenzaron: ‘Una canción para no decir te quiero’ y ‘O naufragar’. Si algo es innegable de La MODA es la capacidad de transmitir la comentada pasión de su directo al público, y si en algo se constata claramente es en esa gran canción que es ‘PRMVR’ y la fuerza de sus versos en euskera o en los coros de ‘1932’. Sin la mejor opción fue la de cerrar el festival con la sucesión de temas que cerró el concierto del grupo natural de Burgos: desde el éxtasis de ‘Hay un fuego’, hasta el broche final con ‘Héroes del sábado’ sin dejar de lado la intepretación de ‘Nómadas’. 

 

 

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(Crónica) Low Festival 2018: segundo día marcado por la veteranía de Egon Soda y Los Planetas

Tras una primera jornada más que satisfactoria en la que apenas salimos del escenario Jagermusic, tocaba afrontar el ecuador del festival con una jornada de viernes que se revelaría como mucho más relajada, sustentada principalmente en viejos conocidos de nuestra escena.

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De nuevo volvimos a acudir a primera hora de la tarde al recinto, a aguantar un calor bárbaro, pero la ocasión lo merecía: Egon Soda daba uno de los pocos conciertos (si no me equivoco, el único) en el sureste de nuestro país. La gira presentación su cuarto disco, ‘El rojo y el negro’ (Autoeditado, 18) está teniendo, por ahora, pocas fechas, así que la llamada la hago desde el principio: si tenéis ocasión de verlos en directo, no la dejéis pasar. Su concierto fue, sin duda, uno de los mejores ejecutados del festival. Pese a llegar tarde y perdernos dos temas, ya desde ‘Espíritu de la Transición’ nos quedó claro que Ricky, Ferrán y compañía saben de sobra estar sobre un escenario… y que su público es de los más fieles que te puedes encontrar. Bajo el húmedo calor de Benidorm disfrutamos del nuevos temas como el single ‘Glasnost’ o ‘Matanza’ salpicado de temas antiguos como ‘Los hombres topo quieren tus ojos’, la potente ‘La recuperación’ o ‘Vals de pequeña mecánica’, donde Ricky Falkner decidió nombrar a Virgina Woolf en vez de a Javier Marías y giró por completo el sentido de, sin duda, una de las mejores canciones escritas en nuestro país. Y es que Egon Soda es una lírica que nada tiene que envidiar a los grandes escritores que inspiran a Ferrán Pontón cantada sobre los sonidos ejecutados de la parte musical precisa. Además, supieron jugar sus cartas a la perfección guardando ‘Reunión de pastores, ovejas muertas’ para el clímax final.

Tras ver cerrar a los catalanes como cierra su último trabajo, nos acercamos a descubrir la propuesta que nos presentaba para esa tarde el escenario Jagermusic. Desde Mallorca Escorpio nos trajeron el concierto revelación del festival. A medio camino entre el postpunk y el noise, dieron un fugaz recital de oscuridad y fuzz al cual le hubiera sentado mucho mejor un horario levemente posterior, pero que dejó claro que el underground de nuestro país no deja de sorprendernos con bandas remotas y más que interesantes. El set terminó 25 minutos antes de lo programado (cosas del punk), por lo que pudimos ver el éxtasis final de unos Vintage Trouble que, seguramente, fueron la otra revelación del Low Festival 2018.

A falta de cinco minutos para las diez de la noche, salió la banda nacional más aclamada del cartel. Un nuevo concierto de Los Planetas. Una nueva reseña del conjunto granadino. Reseñas dispares entre sí pero, ya sea en la crítica o en el halago, todas salidas de la veneración. Un nuevo arranque con “Islamabad” y, en esta ocasión, llegó. Esa intimidad tan exuberante como escurridiza por momentos, aquella que te permite abandonar un descuidado estadio de fútbol para embarcar en un transitorio navío a caballo entre lo onírico y el delirio. Dichosa odisea entre “corrientes circulares en el tiempo”. Una apuesta segura y un setlist prácticamente exento de novedades, pero esta vez sí. ¿Dónde reside pues la tecla que desencadena ese expansivo y evocador vendaval? ¿Es una cuestión personal? ¿Quizá instrumental o ambiental? No hallamos respuesta, simplemente podemos espetar “aunque los huesos duelen, cada paso duele más, algo así no debería terminar”. Porque esa sensación en “Santos que yo te pinté”, padecer esa aleación del metal candente, que corroe a su paso, con la nitidez del cristal translúcido resulta tan reconfortante como extenuante. Pese a una primera sensación contraria, los granadinos acabaron ofreciendo un concierto perfectamente ejecutado, basado en sus canciones más melódicas, deleite de los más seguidores de la banda, y menos enérgicas, pero transmitiendo más que nunca.

Tras el imprescindible descanso para la cena, llegaba el turno de una ligera dosis de veneno para morir bailando, nunca mejor dicho porque sería el cierre a nuestra noche del Sábado: los gallegos Novedades Carminha. El agobiante sofoco presente no iba a impedirnos movernos hasta la literal consunción. Cuando se suceden temas de la vertiente más guitarrera como “Antigua pero moderna” o “Quiero verte bailar” con la cumbia y ritmos tropicales imperante en “Cariñito” o “Lento” el brebaje resultante se materializa en un ambiente festivo, desinhibido y cargado de vitalidad. Constatamos también que su vena macarra y hortera, la cual les llevó a ser considerados como herederos de los emblemáticos Siniestro Total, sigue levantando pasiones. A pesar de que la deriva de la banda gallega se aproxima más a la música rítmica y bailable, reflejada en su último hit “Verbena” (especialmente coreada por los allí presentes), desde aquí pedimos que no consideren obsoleta esa esencia que mostraron en su día. En definitiva, podemos catalogarlo como el concierto más jovial y cachondo del festival, sin duda.

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(Crónica) Low Festival 2018: Bendito imán el del escenario Jägermusic la primera jornada

Hace más de una semana que tuvo lugar el Low Festival 2018 en la ciudad de Benidorm, un evento que se ha convertido en una de nuestras citas imprescindibles del verano. A lo largo de esta semana os vamos a ir dejando nuestras impresiones sobre el que fue el 10º aniversario del festival.

Tras una calurosa llegada al camping y un apresurado asentamiento, nos dispusimos a comprobar el ambiente de la jornada inaugural. Conforme avanzamos por el paseo marítimo de la ciudad alicantina nos percatamos de que el plato fuerte de la noche había comenzado, definitivamente el tempranero horario de Joe Crepúsculo fue una decepción.

A pesar de llegar a mitad del espectáculo, constatamos la capacidad del barcelonés para generar y liderar verbenas allá por donde pasa. Como si de un poder sobrenatural se tratase, todo lo que toca se convierte en ritmo y dinamismo. Porque dentro de su extensa discografía todos guardamos con gran devoción nuestra propia “canción del verano, canción de nuestra vida”. Esa nostalgia y sentimentalismo en combinación con las cadencias explosivas de “Mi fábrica de baile” o “Pisciburguer” forjan su esencia musical, a priori ruda o facilona pero cargada de gran calado emocional. Personalmente, el momento cumbre fue cuando un son industrial presumía el comienzo de “La verdad”, imposible permanecer inmóvil ante tal chabacana amalgama de ruidos y repiqueteos.

A continuación esperaban los belgas Vive La Fete. Con una puesta en escena titubeante,
el transcurso de los minutos ganaron en solvencia y aceptación de los allí presentes. Su
sonido basculante entre el synthpop y la electrónica con ese tinte hortera que fomenta la
desinhibición. Un agradable concierto, sin épica pero con garantías. Por último, los dj´s
culminaron la noche con una secuencia de clásicos atemporales los cuales tuvieron una
gran acogida popular.

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El grueso del Low Festival empezó al día siguiente, el viernes día 26, a primera hora de la tarde. Directamente desde tierras norteñas, el grupo Melenas fueron las encargadas de abrir el escenario Jagermusic, que sería nuestro hogar casi durante toda la jornada. Las pamplonicas tienen una única referencia discográfica, su disco homónimo, del cual nos interpretaron a la perfección temas como ‘Tú me haces lo mismo’, ‘Mentiras&’ o ‘Cartel de neón’, dejando claro que si algo no les falta es actitud sobre el escenario. Sin duda, ese es el complemento idóneo para su garage pop, con lo que consiguieron dejar en un segundo plano algunos detalles como lo amateur de su baterista.

Tras el concierto del grupo de Navarra, decidimos reconocer el terreno y observar como Joana Serrat daba un concierto peligrosamente minimalista, aunque sin duda, su acompañamiento con una destacable banda con músicos como Pau Vallvé es un gran acierto para mantenerse en esa fina e interesante linea entre la potencia y el minimalismo. Tras ella, abría el escenario grande Christina Rosenvinge, de quien aún no nos explicamos tanta repercusión, pues más allá (y de nuevo) de acompañarse de una banda potente y virtuosa, la madrileña no suponía ningún atractivo, principalmente por su discutible voz. Tras eso, decidí volver a donde sucede la magia, a ver que nos deparaba de nuevo el escenario Jagermusic. Los valencianos Old Cherry Pie presentaron un set a medio camino entre el folk y el grunge que aún no sabemos cómo calificar. Sin duda, una propuesta, cuanto menos, novedosa.

Aprovechamos para coger fuerza para lo que se nos vendría encima al rato: ante la pérdida del avión por parte de Mujeres, La Plata se vió obligado a adelantar su concierto y reemplazar al trío. Los valencianos estuvieron a la altura de las expectativas, a pesar del inesperado cambio de hora, desplegaron todas las cualidades que les han llevado a convertirse en uno de los grupos más codiciados del momento. No faltó potencia, rabia ni desprecio en “Esta Ciudad”. Tampoco se obviaron la dinámica ascendente ni la resignación que impregnan a “Me Voy”. Como no podía ser de otra forma, “Un atasco” fue un clamor. El primer single y buque insignia de la banda desencadenó el frenesí que se materializó en el pogo de mayores dimensiones. En definitiva, los continuos cambios de intensidad y su extraña armonía actuaron como un afilado puñal durante toda la actuación, como quedó reflejado en “Miedo”.

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El hecho de asistir a La Plata únicamente nos permitió disfrutar de aproximadamente veinte minutos de Iván Ferreiro, ¡pero qué veinte minutos! Llegamos en el momento de éxtasis general, con el inicio de “Turnedo” reverberó una exclamación al unísono, uno de esos momentos en los que la repetición no disminuye la emoción. “El equilibrio es imposible”, “El dormilón” y “Como conocí a vuestra madre” proporcionaron el contraste entre la melancólica época Piratas y su repertorio más actual.

Tras el derroche de rabia en los catalanes, el escenario Matusalem congregaba al grueso del público para ver a uno de los platos fuertes del festival y del día: León Benavente. Sin ser el grupo de Abraham Boba santo de mi devoción (al menos tras una serie de directos bastante planos), en el Low Festival hubo una tregua/reconciliación. Sin destacar por un set muy novedoso (la última referencia, el EP ‘En la Selva’ tiene ya año y medio), comenzar con ‘Tipo D’ y ‘La Ribera’ es empezar el concierto por todo lo alto. Con la garra que realmente siempre les ha caracterizado, nos escupieron temas como ‘La vida herrando’, aquel primer hit que fue ‘Ánimo Valiente’ y su última gran canción: ‘Gloria’, que sería la última que veríamos, pues la llamada Jagermusic volvía a congregarnos en ese pequeño escenario.

La llamada venía a mitad de camino entre Murcia y Valencia: la psicodelia de Alien Tango ya estaba preparada, pese a las amenazas con “hacer un Massive Attack” (término que habría que estudiar incorporarla al argot festivalero) ante el cruce de sonido con el concierto anteriormente relatado. Más allá de eso, el concierto de los valencianos quedó en poco más que los grandes hits ‘Honey’ o ‘Sexy Time’: tal vez por su juventud, la excesiva pose de los integrantes del grupo acababa por hacer tedioso la sucesión de temas, con transiciones inexistentes y basadas en soltar una serie de comentarios inconexos y sin sentido. Lo musical lo tienen (y de sobra), pero la actitud, de momento, les falla.

Aunque fuera la mitad del set (y tampoco hasta su final), nos acercamos al gran nombre del festival: los franceses Phoenix. Sin llegar a meternos de lleno en el concierto, lo primero y más llamativo del show fueron unos visuales muy cuidados, que dejaron a todo el festival con la boca abierta. Pudimos disfrutar de la perfecta ejecución de temas como ‘Lisztomania’ o ‘Trying to be cool’, y aunque en cierto momento el concierto pudo hacer aguas por apostar excesivamente por canciones de su último y discutible disco ‘Ti amo’, el cierre con ‘1901’ confirmó lo que ya sabíamos: un concierto de Phoenix es sinónimo de un directo y un show de altísimo nivel. 

Y vuelta al escenario Jagermusic. Como si de un imán se tratase, un número remarcable de gente acudiría a ver a los catalanes Mujeres, que finalmente consiguieron llegar tras el percance comentado. Ya es sabido que el trío catalán es, seguramente, el máximo exponente del garage de nuestro país. Presentaban su último trabajo, ‘Un sentimiento importante’, íntegramente en castellano, y con el cual comenzarían el set, pero en rasgos generales, el concierto estuvo marcado por la sucesión de hits que sus 10 años de vida nos han dejado. ‘Aquellos ojos’,’Salvaje’, ‘Vivir sin ti’, y ese largo etcétera que culminaría con ese clásico de moda en el garage y el punk: la pionera ‘Demoler’ de los Saicos, que nos haría echar lo poco que nos quedaba tras el pogo continuo que se formó en el escenario Jagermusic.

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Con poco tiempo para reponernos, otro directo de altísimo nivel nos esperaba en el escenario Matusalem. Los vascos Belako presentaban el oscuro ‘Render Me Numb, Trival Violence’, aunque comenzarían su set con ‘Nomad’ y ‘Fire Alarm’, contenidas en su anterior trabajo. Pese al handicap de no haber escuchado en condiciones su último trabajo (el más denso hasta la fecha), el cuarteto sin duda sabe lo que es presentar un directo enérgico y bien ejecutado, razón por la que temas como ‘Over the edge’ o ‘Lungs’ sonaron como si siempre hubieran estado ahí. Nos iríamos al camping exhaustos y con una tarea pendiente: devorar una y otra vez el último trabajo del grupo natural de  Mungi, Bizkaia.

 

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Primeros nombres confirmados del B-Side Festival 2018

La ola de calor ha venido a confirmar lo que ya sabíamos: es imposible montar un festival en verano en Murcia sin cometer un genocidio sobre los asistentes, así que los festivales medianos tienen que esperar al principio del próximo curso. Un año más, para dar el pistoletazo de salida, tendremos el B-Side Festival de Molina, que hace unas semanas nos dejó sus primeros 5 nombres. El festival tendrá lugar el 8 de septiembre, en su ubicación habitual.

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El nombre hasta ahora más llamativo del cartel es el de León Benavente, a quienes ya pudimos ver el año pasado en el Welcome Estrella Levante, dando uno de los pocos conciertos en festivales de este año. Junto al grupo liderado por Abraham Boba encontramos a unos viejos conocidos, Rufus T. Firefly, a quienes vimos en la programación paralela del WARM UP y anteriormente en el pasado Lemon Pop. Será la primera vez que tocan en Murcia fuera de una sala, así que esperamos impacientes la oportunidad de analizar como se adaptan a un gran escenario. También confirmados tenemos a uno de los grupos con mejor directo de nuestro país. Los vascos Belako, que están presentando su último trabajo, “Redender Me Numb, Trival Violence”, lanzado este mismo año y que ya pudimos saborear de mano de las giras del WARM UP.

Otro de los grandes nombres nacionales que ya pudimos disfrutar el año pasado en la Sala REM es el del vaquero Ángel Stanich, que sigue de gira con su “Antigua y Barbuda”, su disco más arriesgado hasta la fecha, pero igualmente efectivo. Cerrando los nombres de fuera de nuestra región llega Luís Alberto, L.A., quienes ya presentaron su King of Beasts en la Sala REM y que además estuvieron en uno de los acústicos Verna del WARM UP. Por último, el único nombre local hasta la fecha es el de Ross, que será el encargado de teñir de psicodelia el B-Side Festival 2018.

Además, el festival contará con una fiesta presentación el día antes, en la cual actuarán Las Chillers, Ayoho y Villanueva de forma completamente gratuita. Las entradas para el día 8 se pueden adquirir por 25€ + gastos en este enlace, donde además podemos adquirir la gran novedad de este año: habrá zona VIP con piscina, costando así la entrada 10€ mas.

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Nueva ronda de confirmaciones del GetMAD! Festival 2018

Ayer, vía El Sótano de Radio 3, fueron anunciados nuevos nombres del GetMAD! Festival 2018, el festival que tendrá lugar en distintas salas de Madrid los días 14 y 15 de septiembre, citando a una serie de grupos de sonidos muy variados. Metal, punk, garage y psych inundarán las salas But, Changó, Boite y Wurlitzer.

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La banda más llamativa de la nueva tanda va directa a la parte alta del cartel del festival; se trata de The Undertones, banda natural de Irlanda del Norte que practica un punk rock clásico que siempre recordó a grandes bandas del género como Buzzcocks o los Ramones. Por otro lado, hablar de metal en España en gran parte es hablar de Angelus Apatrida, unos veteranos de los festivales del género con 18 años de música a sus espaldas. También metaleros pero en esta ocasión desde los países nórdicos llegan los noruegos Aura Noir, con 5 álbumes a cuestas e inspirados en grandes bandas como Venom o Salyer.

Cambiando completamente de sonido, la siguiente confirmación viene desde Australia y bajo el nombre de The Babe Rainbow nos harán disfrutar con su garage pop de tintes psicodélicos, una apuesta segura para el cartel de este festival. Las bandas que cierran la tanda son también producto nacional. Por un lado, Jardin de la Croix, banda madrileña de post rock que seguramente sea de los grandes nombres en la ola nacional de dicho género; y por otro lado, Los Wilds, también madrileños, con su garage psych inspirados en los grandes del fuzz como Los Saicos, The Sonics o Black Lips.

Los abonos para el festival están a la venta en su web, con distintos precios en función de las salas a las que quieras tener acceso. 

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Últimas confirmaciones del GetMAD Festival

La semana pasada el festival GetMAD, afincado en la capital, añadió nuevos nombres a su cartel para la próxima edición de 2018, que tendrá lugar los días 14 y 15 de septiembre en las salas But, Changó, El Sol, Wurlitzer Ballroom y Boite Live.

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Directos a la primera linea del cartel, una de las ultimas confirmaciones fueron Art Brut, combo anglo-alemán influenciado por el pop punk, el garage-rock y el post-punk que apuesta en sus letras por toques de humor, ironía y sarcasmo. También en las partes altas, desde Australia, y por primera vez en España llega un “boom” a las filas de GetMAD!: Amyl and the Sniffers, El cuarteto de punk liderado por la adrenalínica y carismática Amy Taylor.

Sorprendente confirmación también es la de los míticos Spectrum, la banda de Peter Kember (Sonic Boom, fundador de Spacemen 3). La división hard-rock, metal y stoner que pasará por la sala Changó está encabezada por el súpergrupo Crippled Black Phoenix. Finlandia también tuvo representación en la última tanda con Grave Pleasures. 

Anteriormente, el festival nos había dejado con otros 5 nombres: el inagotable Jeff Rosenstock, quien a través del  punk-rock y el power – pop apela al inconformismo político, la crítica social, la introspección y también la esperanza;  Matt Hollywood and the Bad Feelings, proyecto que lidera Matt Hollywood, uno de los miembros originales de The Brian Jonestown Massacre; el psych-rock de los australianos Buried Feather; y, por la parte nacional, dos grupos locales de gran nivel como son Melange y Hickeys.

En esta tercera edición, GetMAD! vuelve a apostar por la personalización de la experiencia del usuario con hasta cuatro tipos de abonos, siendo el ABONO ESTRELLA el que da acceso a la programación completa. También existe la posibilidad de realizar “upgrades” que amplían el acceso según preferencias.  Los abonos se encuentran ya disponibles a precio de lanzamiento desde 30€ en getmadfestival.es/abonos/ ‎

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